<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549</id><updated>2011-07-08T03:54:14.980-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado!</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>15</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-4472197968518333263</id><published>2010-04-03T15:29:00.000-07:00</published><updated>2010-04-03T15:30:32.497-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo final. Epílogo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Epílogo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualidad. 2 de noviembre del 2011&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ahora que has acabado de leer estarás intentando comprender porqué tienes está historia en tus manos y porqué te la has leído. He sido yo quien después de 4 años ha decidido ponerse otra vez en marcha. Cuatro años desde que ocurriera aquella catástrofe. Al final ocurrió lo inevitable. Como bien sabéis New York quedó carbonizada. No quise darme cuenta de que tan sólo hacía falta que uno de los 2 muriera, y si hubiese sido yo, nada de esto hubiese ocurrido. Pero no puedo seguir pensando en ello, es agua pasada. Ahora debo de concertarme en otros rivales. No sé de donde han salido, ni por qué buscan hacer el mal, quizá haya alguien detrás de todo esto, un jefe que los organicé, exactamente lo contrario que yo, y esa es la razón por la que me he visto obligado a intentar reclutar a gente. Y tú puedes ser una de esas personas. Tú puedes ser especial, puedes ser de los buenos, por eso te he hecho llegar esta historia, para que entiendas que la gente no distingue entre el bien y el mal, y yo quiero que tú estés en el lado correcto.&lt;br /&gt;Si te he convencido y quieres unirte a mí, ven a Lufkin, Texas, al final he decidido quedarme allí pese todo lo que pasó. Muchas veces añoro aquellos momentos, aquellos días en Lufkin cuando todo era paz y no había ningún problema. Todo lo contrario que ahora. Para empezar tuve que ir cambiando de localidad; primero estuve en San Francisco, luego en Chicago, Detroit, Atlanta, San Louis, San Antonio y ahora en Lufkin, también tuve que ir cambiando de nombre; me he llegado a llamar Ronan Abrams, Thomas Jones, John Dachille, Philip Brown, Henry Gale y por último Garry Foster, pero al fin he decidido dejarme de esconder y recuperar el nombre que me pusieron mis padres al nacer, Carlisle, Carlsile Swan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-4472197968518333263?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/4472197968518333263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/04/has-sido-despertado-capitulo-final.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4472197968518333263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4472197968518333263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/04/has-sido-despertado-capitulo-final.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo final. Epílogo'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-4763721135850302203</id><published>2010-04-03T15:28:00.001-07:00</published><updated>2010-04-03T15:28:49.652-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 14</title><content type='html'>&lt;strong&gt;14&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vince, Carlisle. New York.  2/11/2007. Lunes. 13:22 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él intentaba desesperadamente deshacerse de mí, pero yo lo evitaba. Quiso congelarme la cara tocándomela con su mano, pero yo la aparté a tiempo. Estábamos muy pegados para utilizar habilidades, pero antes de caer se dio media vuelta y consiguió deshacerse de mí. Los 2 caímos al suelo, él de pie con la ayuda de una mano y una rodilla, pero yo volví a caer de espalda. Quiso aprovechar que yo todavía estaba en el suelo retorciéndome de dolor para quemarme vivo, pero yo fui redolando por el suelo hasta meterme de bajo de un coche. Con sus musculosos brazos lo levantó, pero no me encontró allí. Me quedé colgado del coche y salté por detrás. Desde allí le lancé casi toda mi energía concentrada en un rayo, pero le dio tiempo a soltar el coche y ha poner los brazos en "X" para desviarlo. Mi frustración fue a más cuando vi que después de todo aquello no tenía ningún rasguño y a mí en cambio me dolía casi todo el cuerpo.&lt;br /&gt;Habíamos cortado el tráfico, todo el mundo nos miraba, algunos tomaban fotos y otros videos con los móviles.&lt;br /&gt;-         Vayámonos de aquí. – Le propuse.&lt;br /&gt;-         ¿Y darte tiempo para recuperarte de tus heridas?&lt;br /&gt;-         ¡No seas idiota Carl! – Apreté los puños con fuerza. – Aquí hay mucha gente.&lt;br /&gt;-         Esta gente morirá si no mueres Vince. – Empezó a caminar lentamente hacia mí. – He de hacerlo por ellos, he de matarte por ellos.&lt;br /&gt;-         ¡No te quieras hacer el héroe ahora! ¡Todo esto empezó por tu culpa!&lt;br /&gt;-         ¿Cuándo empezó Vince? ¿Lo sabes? – Ya estaba muy próximo a mí. – ¿No te has parado a pensar que todo esto quizá lleva ocurriendo y ocurrirá siempre? ¿Qué por muchas cosas que alguien intenté cambiar siempre es el mismo resultado?&lt;br /&gt;-         ¿Y cuál es el resultado? – Retrocedí un par de pasos.&lt;br /&gt;-         No nos queda mucho para saberlo. – Concluyó con una sonrisa.&lt;br /&gt;En pequeños y veloces saltos que difícilmente podía apreciar se dirigió a mí. Intentó golpearme varias veces, ya fueran patadas o puños yo los esquivaba con cierta facilidad hasta que uno me dio de pleno en la cara. La inercia del golpe me arrastró por el suelo quebrando así el asfalto. A punto de empotrarme contra la pared de un edificio pensé en traspasarlo y así lo hice. Carl se percató de ello y fue corriendo hacia la misma pared del edificio. Cuando estuvo a punto de cruzarlo de repente salí de ella y le cogí el cuello con las manos. Él empezó a chillar de dolor porque mis manos estaban ardiendo y al soltarle la marca lo justificaba. Ahora que lo tenía tirado en el suelo y desconcertado había que aprovechar así que apreté bien fuerte los puños y empecé a golpearle en el pecho sin pausa. Mis golpes lo iban hundiendo cada vez más provocando así un hoyo en la carretera. El polvo que levantaba era tal que nos cubría como si de niebla se tratara. Puño derecho, izquierdo, derecho, izquierdo, derecho, izquie…. ¡Ya no estaba allí! No sabía cuanto tiempo llevaba golpeando a la piedra. Me miré los nudillos y los tenía ensangrentados. Cuando el polvo se esfumó levanté la cabeza y lancé la mirada hacia todos los lados. No estaba. “¿Dónde coño está?” me pregunté. Miraba y miraba y no lo encontraba. Y por sorpresa… “¡zzzzzzzzziiiiiuuuuummmmm!” Una pequeña bola de energía de origen desconocido me perforó el hombro derecho y caí desplomado al suelo. Increíblemente no sentí dolor, al menos los primeros segundos.&lt;br /&gt;Con la ayuda de los brazos me arrastré por el suelo sin seguir rumbo alguno. No veía nada, más bien veía como desenfocado. ¿Sería el dolor? ¿Sería el cansancio? ¿O quizá ambas cosas? Oí un ruido por detrás y miré. Unos pies se acercaban lentamente. Retome mi camino de la misma forma pero ahora más veloz. Sabía que era inútil, que me alcanzaría tarde o temprano pero de aquella manera podría ganar algunos segundos muy valiosos, así que seguí arrastrándome tan rápido como pude y lo hacia mirando a los alrededores, buscando algo útil que me pudiera servir de arma o algún agujero donde esconderme. A 3 metros divisé un trozo de metal, parecía de algún coche, no estaba seguro. Era largo y afilado, tenía que llegar a él como fuera, pero desgraciadamente el agujero del pecho comenzó a dar señales de vida y eso hizo aminorar mi marcha. Cuando tuve el trozo a 1 metro estire el brazo y lo toque con la punta de los dedos. “Un poco más” pensé. “Rápido”. Un terrible dolor me recorrió por todo el cuerpo cuando Carl me pisó fuertemente la herida.&lt;br /&gt;-         ¡Ahhhhh! – Grité.&lt;br /&gt;-         ¿Dónde crees que ibas cabronazo? – Con una patada en las costillas consiguió ponerme boca arriba. – Vas a pagar todo lo que me has hecho. – Tenía la cara casi desfigurada por las quemaduras en el bosque, todo el pecho ensangrentado, entre varios cortes y contusiones por todo el cuerpo.&lt;br /&gt;-         Supongo que son las consecuencias de hacer el bien ¿no Carlisle? – Me propinó otro pisotón, pero este con más fuerza.  – ¡Ahhhhrgg! – Encogí un poco el cuerpo. – ¿Crees que me vas a matar a pisotones?&lt;br /&gt;-         No. Quiero que sufras y ahora sabrás como lo voy hacer. – Voló a tres palmos del suelo y dos bolas de fuego aparecieron una en cada mano.&lt;br /&gt;“Haz un esfuerzo Vince, un último esfuerzo” me dije a mi mismo. Coloqué la palma de mis manos a la carretera. “Venga va el último”.&lt;br /&gt;-         ¿Crees que puedes ir muy lejos? – Dijo Carl.&lt;br /&gt;-         Mucho no, pero si lo suficiente. – Y desaparecí como si el asfalto me absorbiera.&lt;br /&gt;-         ¿Pero… cómo? – Carl, incrédulo, puso los pies en el suelo y apagó sus bolas de fuego.&lt;br /&gt;Yo no había desaparecido, ni había ido a las alcantarillas traspasando el suelo, lo que había hecho era camuflarme como un camaleón. Estaba justo allí delante de él y no sospechaba nada. Aunque no tardaría mucho en hacerlo ya que podía descartar que no me había teletransportado porque mi energía vital hubiera desaparecido y no lo había hecho. Así que lo más normal era pensar que me había ido a la alcantarilla. Y así sucedió, dio un pequeño salto y bajó hacia a bajo traspasando el suelo. Intenté teletransportarme pero no conseguía reunir las fuerzas necesarias para realizar dicha habilidad. Así que pese a mis heridas me puse en pie y empecé a correr calle arriba. Un silencio reinaba en ella donde sólo se oía el tráfico de las calles de alrededor y la radio encendida de algunos coches abandonados con las puertas abiertas de par en par. La gente había desaparecido.&lt;br /&gt;Al principio cojeaba pero poco a poco fui ganando soltura hasta que un coche explotó cerca de mí. No me caí al suelo de milagro y continué corriendo, no me hacia falta saber quien había hecho que explotara. Carl se había dado cuenta de que lo había engañado y me perseguía por detrás. ¿Volando o corriendo? No lo sabría hasta que me girara pero tenía miedo, miedo de morir y que aquello por todo lo que había luchado no sirviera para nada. Otro coche estalló e involuntariamente me subí a uno de ellos, de esta forma avanzaba saltando de coche en coche. Continuaban explotando y cada vez más violentamente y más cerca. Coche que dejaba de pisar coche que volaba por los aires. Al fin me atreví a mirar hacia atrás y él me perseguía haciendo lo mismo, de coche en coche, o mejor dicho de dos en dos, se acercaba muy rápidamente. Así que me dedicaba a lanzarle alguna bola de fuego cuando miraba hacia atrás para ralentizarlo, pero ninguna le daba, o bien porque él las esquivaba con suma facilidad o bien porque eran débiles y al tocarle le provocaban cosquillas. Notaba que aquel desgaste que suponía contraatacarle pasaba factura a mi carrera, entonces pensé que por mucho que corriera no serviría de nada porque Carlisle siempre me encontraría y al final me cogería. Quizá era esa la razón por la cual no se teletransportaba y corría detrás de mí, sabía que me cazaría y a ello jugaba, estaba divirtiéndose. Así que en uno de los saltos hacia el siguiente coche di una voltereta en el aire y cuando caí sobre el coche lo hice mirándole a los ojos a la vez que de mi mano salía uno de mis rayos. Él no se lo esperó y sólo pudo saltar hacia arriba.&lt;br /&gt;-         Ahora verás cabrón. – Susurré.&lt;br /&gt;Estiré los brazos hacia arriba apuntándole con las palmas de ambas manos y de ellas salieron una cantidad incontable de furiosos rayos azules celeste que envolvieron rápidamente a Carl sin darle opción a reaccionar. Los rayos que giraban sobre él formaban una esfera donde Carl permanecía  dentro, una esfera que flotaba en el aire a varios metros de altura. Ajunté las palmas y los rayos se contrajeron provocando así que la esfera se hiciera pequeña, más y más pequeña hasta que los rayos chocaron entre si y Carl cayó al suelo fulminado dándose así un fuerte golpe.&lt;br /&gt;            Bajé del coche apoyando una mano al capó y me dirigí hacia su cuerpo que desprendía un poco de humo. A mitad del camino percibí a Carl moviéndose.&lt;br /&gt;-         No puede ser… – Me dije a mi mismo.&lt;br /&gt;Mi primera reacción fue echarme hacia atrás, pero tenía que aprovechar ese momento. Fui corriendo y pegué un pequeño salto para caer encima de él y aplastarle el cráneo ya que parecía la única forma de matarlo. Error. Antes de caer encima de él levantó la vista y con una ráfaga de viento me tiró por el suelo.&lt;br /&gt;Los dos nos levantamos al mismo tiempo.&lt;br /&gt;-         Eres un hijo de puta con mucha suerte. – Dijo Carl.&lt;br /&gt;-         La suerte es algo que uno se gana, no algo que uno se encuentra así por así.&lt;br /&gt;-         Jeje… Se acerca el final Vince.&lt;br /&gt;-         Lo sé.&lt;br /&gt;Concentró todas sus fuerzas. Un viento repentino le levantó el cabello y de repente incontables chispas eléctricas lo envolvieron. Yo intenté hacer lo mismo, pero que me agujerearan el pecho, más varias contusiones y cortes, caer 2 veces desde grandes alturas y despertar a 4 personas me dejó completamente agotado. Aún así pude reunir un poco de fuerzas, pero no se podía comparar con las de Carl que todavía no las había reunido todas. Los coches más próximos se movían sin parar y todos los aparatos que se encontraban al nuestro alrededor se fundieron o simplemente explotaron.&lt;br /&gt;Una vez reunidas todas las fuerzas Carlisle decidió venir corriendo hacia mí, y yo hice lo mismo hacia él para que el impacto fuera de lo más equilibrado posible. Me equivoqué. Cuando nuestras manos chocaron, él me arrastró varios metros hacia atrás. Mis pies hicieron una larga y profunda brecha en el asfalto hasta que conseguí frenar. Él continuó intentando que cediera hacia atrás y yo intenté hacer lo mismo. Cuanto más apretábamos él uno contra el otro, más nos hundíamos hacía el suelo y la bola de energía roja que de repente nos envolvía se iba haciendo más y más grande. Los edificios más cercanos empezaban a derrumbarse, en aquel momento ninguno de los 2 nos dimos cuenta, sólo pensábamos en matar al otro.&lt;br /&gt;El suelo tremolaba y se rompía, los edificios que no caían a punto estaban de hacerlo, desde dentro de la esfera el cielo iba cambiando de color, primero fue rojo, luego azul, verde, amarillo, morado, e incluso colores que no pertenecían dentro del espectro de la visión humana y que yo era incapaz de describir.&lt;br /&gt;No me quedaban más fuerzas, poco a poco iba perdiendo terreno, cada segundo que pasaba estaba más convencido de que iba a morir. "Por todo lo que he luchado" pensé. De repente me vinieron en mente todos los recuerdos de Sam muriendo en mis brazos, de Mark, de Mary pidiéndome que la salvara, tenía que vencer por ellos ¡Debía ganar! Inesperadamente ahora era Carl quien reculaba. Eso hizo que utilizara más energía para no perder terreno y por lo tanto provocó más derrumbamientos. Aquellas chispas del principio se habían convertido en largas y finas ramas azules que partían de la esfera hacia todas las direcciones. Cuando chocaban entre ellas el estruendo que se escuchaba era terrible.&lt;br /&gt;-         ¡Ya me he hartado de ti, joder! – Al chillar se le marcaron excesivamente las enormes venas del cuello.&lt;br /&gt;-         ¡No te está siendo tan fácil! ¿Verdad?&lt;br /&gt;-         He de reconocer que me sorprendes ¡pero acabaré contigo!&lt;br /&gt;-         ¡¡Pues vamos!! ¡¡VAMOS!!&lt;br /&gt;-         ¡¡TE VAS A ENTERAR AHORA VINCE!!&lt;br /&gt;-         ¡¡¡¡VAMOS!!!!&lt;br /&gt;Utilizó tanta fuerza que mi chaqueta se rompió y su pantalón se rajó por varios sitios. Nuestros chillidos servían para aliviar el dolor que nuestros cuerpos estaban padeciendo. Dentro de la esfera hacia un viento huracanado y ésta que ya tenía más de 100 metros de diámetro empezó a iluminarse con gran intensidad, y nosotros que estábamos dentro de ella, nos vimos obligados a cerrar los ojos. No os puedo explicar muy bien lo que sucedió después pero os puedo asegurar que la esfera explotó, y nosotros con ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-4763721135850302203?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/4763721135850302203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/04/has-sido-despertado-capitulo-14.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4763721135850302203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4763721135850302203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/04/has-sido-despertado-capitulo-14.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 14'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-3830945690961710213</id><published>2010-03-07T10:52:00.000-08:00</published><updated>2010-03-08T09:22:57.889-08:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 13</title><content type='html'>&lt;strong&gt;13&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Lewis, Mary. New York. 2/11/2007. Lunes. 13:13 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un destello de luz que partía del dedo de Mary entró por la espalda de Lewis y salió por su pecho. Este cayó al suelo fulminado. Yo hice lo mismo con Carl, pero pese a su nueva corpulencia lo esquivó dando una voltereta hacia un lado.&lt;br /&gt;- ¡¿Pero qué has hecho guarra?! – Carlisle no entendía lo que acababa de ver.&lt;br /&gt;- Lo que me dijo Vince – contestó Mary con mucha serenidad.&lt;br /&gt;- Hija de puta… – Carl se abalanzó a ella sujetándola por el cuello de la chaqueta. Ella estaba muy mal herida y apenas podía mantenerse en pie. – Te vas a enterar zorra.&lt;br /&gt;Empezó a empujarla contra las paredes de la casa, estas comenzaron a romperse y cuando quise ayudarla él me lanzó un rayo amarillo que me rozó el brazo derecho. Como si no me hubiera hecho nada cerré los ojos y al abrirlos aparecí detrás de él, le propiné un puño en la cara y Mary cayó al suelo. Pese a darle con todas mis fuerzas sólo retrocedió un par de pasos y… ¡ y desapareció!&lt;br /&gt;- ¡Me la vais a pagar cabrones! – Dijo subido en la ventana con medio cuerpo fuera. – ¡Os lo juro! – Y saltó hacia a bajo.&lt;br /&gt;- ¡Síguelo Vince! – Me dijo Mary desde el suelo. – ¡No puedes dejar que escape!&lt;br /&gt;Fui corriendo hacia allí para ver como se precipitaba, pero no vi a nadie.&lt;br /&gt;- ¿Dónde está…? – me pregunté. – No lo veo.&lt;br /&gt;- Estoy aquí Vince, con tu preciosa y querida Mary. – Dijo Carl que ya la estaba cogiendo del cuello por detrás.&lt;br /&gt;- Suéltala.&lt;br /&gt;- ¿Para qué? ¿Para que seáis 2 contra 1? – Me recordó. – Lo siento Vince, pero no puedo dejar que venzas, tengo que proteger la ciudad, tengo que salvar al mundo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Salvar el mundo? ¿Proteger la ciudad? ¡Yo la tengo que protegerla de ti! – Me acerqué unos pasos a la vez que lo señalaba.&lt;br /&gt;- Yo no me acercaría más Vince. – La cogió con más fuerza.&lt;br /&gt;- Vince, por favor, ayúdame – Mary lloraba – sálvame…&lt;br /&gt;- Tranquila cariño.&lt;br /&gt;- Eso Vince – dijo Carl – miéntele. Dile que la vas a salvar.&lt;br /&gt;- No lo escuches. No es mentira. Te salvaré… te lo prometo.&lt;br /&gt;Entonces algo me tocó el pie y del susto salté hacia atrás. ¡Era Lewis! ¡Estaba vivo!&lt;br /&gt;- Carl... Ayúdame… – Suplicó arrastrándose hacia él dejando una gran marca roja por donde pasaba.&lt;br /&gt;Más bien estaba más muerto que vivo. Pensé en capturarlo y hacer un intercambio por Mary, pero para variar Carlisle se me adelantó.&lt;br /&gt;- No pienses que haría un intercambio. Está medio muerto.&lt;br /&gt;- Pero… pero Carl… – Lewis seguía avanzando hacia él.&lt;br /&gt;- Tranquilo amigo – dijo Carl – acércate a mí y estarás a salvo.&lt;br /&gt;A penas prestaba atención a aquella situación. No podía hacer nada, sólo podía limitarme a mirar a Mary, mirar esos inquietos ojos azules que me miraban a mí también. Permanecía atento a cualquier distracción de Carl para salvarla pero no hubo ninguno.&lt;br /&gt;Cuando Lewis llegó a los pies de Carl este sin tocarlo lo levantó hasta ponerlo a su altura.&lt;br /&gt;- ¿Qué haces Carl…? – Dijo Lewis con un hilo de voz.&lt;br /&gt;- Nada, tranquilo. – Le colocó la mano que le quedaba libre encima de la cabeza. – Vas a darme lo que inútilmente te di en su día. – Las chispas eléctricas de un color anaranjado que partían de su mano empezaron a destellar por la cabeza de Lewis. Un humo marrón ennegrecido salía por los ojos, boca, nariz y orejas de Lewis y a su vez era chupado por los dedos de Carl. En cuestión de segundos el cadáver cayó desplomado al suelo prácticamente convertido en esqueleto. – Bufffff, cuanta energía malgastada había en él.&lt;br /&gt;Mary y yo nos quedamos consternados por lo que acabábamos de ver. Le había succionado la vida y con ello parecía haber ganado fuerza.&lt;br /&gt;- Bueno… después de esta agraciada dosis que me ha brindado mi buen amigo Lewis creo que esta zorra ya no me sirve de nada. – Y empujó a Mary hacia delante.&lt;br /&gt;Ingenuo de mi, hubo un momento, unas milésimas de segundo, que pensé que Carl la dejaría ir así sin más. Y lo que hizo fue tirármela de cara hacia mí y lanzar un rayo de energía contra nosotros. Si apartaba a Mary el rayo me daba a mí, si yo me apartaba entonces le daba a ella y si intentaba apartarnos a ella y a mí nos mataba a los dos. Está última opción era inviable, así que el rayo sólo dio blanco a uno.&lt;br /&gt;- Ahhhh…. – se oyó un grito ahogado en el comedor.&lt;br /&gt;Ambos quedamos tendidos al suelo, yo debajo y ella encima de mí. Lo primero que hice fue tocarme el pecho, la zona abdominal… y nada. No tenía ninguna herida pero… mis manos estaban manchadas de sangre y no era mía. Empujé hacia un lado a Mary y esta cayó al suelo boca arriba. El rayo había entrado por su espalda y había encontrado salida por la barriga. Alrededor de ella se había formado un charco de sangre muy oscuro y espeso. Ella aún estaba consciente.&lt;br /&gt;- Vince… – Pronunció entre dientes.&lt;br /&gt;Verla de aquella manera me recordó a la muerte de Sam que tan lejos parecía que quedaba aunque sólo hubiera transcurrido 1 hora.&lt;br /&gt;Me incorporé y me puse de rodillas al lado de ella. Con una mano le cogí bien fuerte la suya y con la otra le sujeté la cabeza, y ella la inclinó hacia mí.&lt;br /&gt;- Vince… – Sus palabras se veían obstaculizadas por la sangre que salía por su boca. – Tú… ¿Tú esto lo sabías verdad?&lt;br /&gt;- ¿El qué? Qué dices, ¿cómo quieres que supiese lo que pasaría cariño?&lt;br /&gt;- Claro que lo sabía. – Interrumpió Carl que seguía en el mismo sitio y aún con el dedo levantado. – Has sido una marioneta más de las muchas con las que ha jugado tu querido Vince, Mary. Te podía haber salvado y ha preferido salvarse él. Parece que tu novio no te quiere tanto como te había hecho creer, ¿verdad?&lt;br /&gt;- ¡¿Pretendes que ella te crea hijo de puta?! ¡Tú la has matado!&lt;br /&gt;- Lo… lo sabías… – Una cascada de lágrimas empezaró a caer por las mejillas de Mary hasta llegar a mezclarse con la sangre que le salía de la boca.&lt;br /&gt;- No digas tonterías Mary, descansa.&lt;br /&gt;- Como sabías lo de Sam – continuó diciendo – sabías que… que él moriría, el… – tosió unos cuantas veces y le empezaron a entrar temblores – seguramente… lo del policía en… en el bosque también lo sabías…&lt;br /&gt;- Por favor Mary… – Algunas lágrimas empezaron a asomarse pero pocas a derramarse – no te hagas esto…&lt;br /&gt;- Yo… yo te quería… creí en ti… siempre….&lt;br /&gt;- Yo te quiero Mary y siempre te querré. – De repente se me ocurrió algo, otra oportunidad más para arreglarlo todo. – Viajaré al pasado cariño, te lo prometo. Viajaré al pasado y lo arreglaré todo. Confía en mí.&lt;br /&gt;- Ya estoy harto de mariconadas. – Dijo Carlisle acercándose hacia nosotros. – ¿Es qué aquí nadie puede morir sin más? ¿Sin decir un puta palabra?&lt;br /&gt;Sus manos se vieron envueltas por un fuego de un color rojo muy intenso. Yo, en mi mundo, sólo tenía ojos para Mary.&lt;br /&gt;- Nunca… – dijo Mary ya en las últimas – nunca te tendría que haber conocido Vince Lekker… nunca…&lt;br /&gt;- ¡A callar! – De sus manos salió una llamarada que la prendió entera. – Te dije que me las pagarías.&lt;br /&gt;El cuerpo de Mary ardía delante mío, por suerte ya estaba muerta. Sus últimas palabras fueron “Nunca te tendría que haber conocido Vince Lekker” ¿Tan mal lo había hecho? No podía dejar de darle vueltas. La había fallado… “¡No!” me dije por mis adentros, “sólo había un culpable y se llamaba Carlisle Swan.”&lt;br /&gt;De golpe, la ira se apoderó de mí. Quería que toda esta historia terminara de una vez por todas. Así que fue corriendo hacía Carl sin darle opción a reacción alguna, lo abracé bien fuerte y corriendo por el comedor reventamos una de las paredes que daba al exterior y nos precipitamos al vacío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-3830945690961710213?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/3830945690961710213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/03/has-sido-despertado-capitulo-13.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/3830945690961710213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/3830945690961710213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2010/03/has-sido-despertado-capitulo-13.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 13'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-4481929289608289587</id><published>2009-12-28T10:35:00.000-08:00</published><updated>2009-12-28T10:36:49.647-08:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 12</title><content type='html'>&lt;strong&gt;12&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Lewis, Mary. Los Ángeles.  2/11/2007. Lunes. 12:54 horas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparecí en Los Ángeles, concretamente en el callejón donde lo vi por primera vez. No había nadie. "Claro, me dijo que él estaba aquí para pasar desapercibido, por eso no está, porque aún no ha sido despertado" me recordé.&lt;br /&gt;Sigilosamente alguien se aproximó por detrás. Me volví y mi sorpresa fue ver a Mark Morgan apuntándome con una pistola.&lt;br /&gt;-         Veo que ya ha venido ha engañarte – adiviné.&lt;br /&gt;Mis posibilidades de poner a Mark de mi parte se habían reducido. No contaba con que Carl hubiera venido antes que yo,  pero no entendía porqué no le había matado para evitarse problemas y más contando que pocas horas antes Mark le había quemado toda la cara.&lt;br /&gt;-         ¿Y por qué no le iba a creer? Me dijo que vendrías a matarme. – Dijo Mark con la pistola tiritando en su mano. – Y aquí estás.&lt;br /&gt;-         Él miente. – Hice un gesto con la mano, lo inmovilicé e hice que tirara la pistola al suelo. – He venido para pedirte ayuda.&lt;br /&gt;-         ¿Ayuda? ¿A mí? – dijo sorprendido.&lt;br /&gt;-         Sí. – Ya que había parecido con una pistola deduje que Carl no quiso despertarlo para evitarse futuros problemas. Así que lo arrodillé y puse la mano encima de su cabeza. – Ahora te voy hacer especial, para que me ayudes. – Las chispas azules hacían de puente entre mi mano y la cabeza de Mark. Gritaba cada vez más alto, era curioso, Sam no había soltado ni un chillido - ¡¡Mark Morgan, has sido despertado!!&lt;br /&gt; Quedó tendido en el suelo sin saber qué decir ni saber que estaba pasando. &lt;br /&gt;-         ¿Qué… me has… hecho? Me siento… raro. – Dijo a la vez que se miraba las manos.&lt;br /&gt;-         Tranquilo, se te pasará. – Me agaché para ponerme más o menos a su altura – Ahora escúchame bien. Sé que puedo confiar en ti, porque aunque tú no lo sepas, ya me has ayudado. – Me miraba fijamente a los ojos. – La mañana del 10 de diciembre de este mismo año irás a Lufkin, Texas. A las afueras del poblado hay una casa de madera bastante grande. Irás allí para matar a Carlisle Swan. Si no está vuelve más tarde o ves al bosque, búscanos y nos encontrarás, verás a 3 hombres, pero faltará una mujer que está escondida entre los árboles, vigila mucho con ella, pero la prioridad es matar a Carlisle Swan.&lt;br /&gt;-         ¿Pero… pero por qué yo?&lt;br /&gt;-         Porque has sido elegido – ¿qué otra cosa le podía decir? tenía que sorprenderlo, era mi única baza – puedes ser una pieza clave en todo esto – concluí.&lt;br /&gt;-         ¿Y… y cómo reconoceré a ese tal Carlisle Swan?&lt;br /&gt;-         Porqué es el mismo que te ha dado esa pistola. Y para que no tengas ninguna duda de que estás haciendo lo correcto, de aquí 3 días, pasadas las 9 de la mañana del 5 de noviembre, yo y Carlisle vendremos a este callejón. Tú hazte el vagabundo mirando por la basura y escucha la conversación con la ayuda de las habilidades que te he dado – me levanté – eso te convencerá. Nos vemos pronto – cerré los ojos y pensé en New York, la casa de Mary.&lt;br /&gt;Aparecí en su casa, en el comedor para ser exactos… en el comedor que vi por última vez a la inocente Mary tal y como era, tal y como la conocí. En el comedor que aún no había sido destruido por mi yo del pasado y por él encapuchado que me había golpeado, ahora sabía que ese encapuchado era Carlisle.&lt;br /&gt;Ella no estaba allí, pero se acercó al escuchar ruido.&lt;br /&gt;-         ¿Qué…qué estás haciendo aquí Vince? ¿Cómo has entrado? – Preguntó atónita.&lt;br /&gt;-         Lo siento, no tengo tiempo, ya he perdido demasiado. – La inmovilicé e hice el mismo procedimiento que los demás – ¡¡Mary Lauper, has sido despertada!!&lt;br /&gt;Intentó levantarse pero apenas pudo, así que la cogí y la senté al sofá.&lt;br /&gt;-         ¿Pero qué me has hecho Vince? – preguntó atemorizada.&lt;br /&gt;-         Nada malo, ya se te pasará – la tranquilicé – ahora escúchame atentamente. Pase lo que te pase, yo estaré cuidándote. – De repente se me ocurrió una idea que creía que lo cambiaría todo. – Miente, miente siempre, haz todo lo que te digan, humíllame, mata si es necesario, pero cuando diga las palabras "Klatuu, Barada, Nictu" mata a Lewis Evans, es un hombre alto y de raza negra, no lo dudes ni por un segundo, mátalo. – Tenía la esperanza que mi yo del futuro hubiese hecho lo mismo, sino estaba perdido.&lt;br /&gt;-         Pero… pero… ¿matar? ¿Qué está pasando? – se fijó en la herida de la pierna – ¿y esa herida tan fea? ¿cómo te la has hecho?&lt;br /&gt;-         No es nada. Tú haz lo que te he dicho y estarás a salvo.&lt;br /&gt;-         ¿Pero… pero Vince?&lt;br /&gt;-         Confía en mí. Sé que ahora no entiendes nada cariño, pero sólo te pido que hagas lo que te diga y los 2 estaremos a salvo. – La miré detenidamente, le pasé el pelo por detrás de la oreja y la besé "parece que hayan pasado años desde la última vez que lo hice" pensé – Adiós.&lt;br /&gt;-         ¿A dónde vas? – le caían lágrimas por la mejilla.&lt;br /&gt;-         Tranquila. Nos veremos pronto, pero no te preocupes. – Intenté no llorar, pero algunas lágrimas cayeron. – Recuérdalo bien, "Klatuu, Barada, Nictu". – Ella asintió. – Lo siento, me tengo que ir. – Me puse la capucha de nuevo y cerré los ojos para pensar en New York, mi casa.&lt;br /&gt;Todo iba como lo recordaba; Carl, Lewis y Mary estaban a punto de matar a Vince del pasado. Por suerte aparecí entre Mary que venía prácticamente a rastras hacia mí y mi yo del pasado. Tenía que decirle que se fuera, pero ¿cómo? "¡Claro, por telepatía!" Pero cuando iba hacer uso de ello, el teléfono sonó, y todos menos yo se fijaron en él, "será Mary" pensé. Le libré del poder que le mantenía inmovilizado y aproveché aquel momento de distracción para comunicarme con él.&lt;br /&gt;-         ¡Huye! Tú puedes. Ahora tú tienes el poder. Yo te lo he despertado. Sólo piensa en el lugar a donde quieres ir. Y recuerda… ¡Encuentra a Carlisle Swan y mátalo!&lt;br /&gt;Carl se percató de lo que trataba de hacer.&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué Vince?! ¿¡Empiezas a comprender!? – me dijo.&lt;br /&gt;"Ahora comprendo más de lo que te piensas" quise decirle.&lt;br /&gt;Carl y Lewis empezaron a cargar energía en sus manos, pero no les di tiempo a utilizarla y les lancé rayos eléctricos. Lewis salió despedido por una de las ventanas del comedor, pero a Carl sólo le destrocé la chaqueta. Eso lo cabreó porque de golpe se le ejercitaron los músculos de los brazos, la espalda, el pecho, las piernas… aparentaba tener una fuerza terrible. Vino corriendo hacia mí, no sabía que hacer, y por culpa de ese segundo de duda le di tiempo a que me propinara un puñetazo a la barriga que hizo que me temblaran las piernas, en mi vida algo me había hecho tanto daño. Y para acabar me dio otro en la barbilla que me envió hacia arriba. No sentí dolor al romper aquellos 6 techos con la cabeza, pero cuando estaba suspenso en el cielo no sabía si caía o todavía seguía subiendo. Me di cuenta de ello cuando mi cuerpo chocó brutalmente con una de las muchísimas calles que tenía la ciudad. Rápidamente se formó una multitud a mi alrededor, era normal. Un tipo acababa de cortar el tráfico cayendo desde el cielo, y lo más extraño de todo era que no se había matado.&lt;br /&gt;Me costó, pero pude levantarme pese al dolor de la pierna y las otras heridas que se habían sumado con la caída, las más severas una en la espalda y otra en el brazo derecho. Volví a caer y algunas personas se ofrecieron a ayudarme.&lt;br /&gt;-         ¡Dejadme en paz! – les advertí – ¡Qué nadie me toqué!&lt;br /&gt;-         No seas inconsciente, no te muevas – dijo una de las varias personas que se encontraban a mi alrededor – ya viene una ambulancia. – Y puso su mano en mi hombro. Todo mi cuerpo desprendió una ráfaga de viento que los lanzó a todos por los aires. – ¡He dicho qué nadie me toque joder! – Los coches más cercanos que permanecían parados por mi culpa también salieron despedidos, las paredes de los edificios de al lado se agrietaron pero los cristales petaron y las farolas yacían torcidas apuntado al lado contrario donde me encontraba.&lt;br /&gt;Estaba perdiendo los estribos y debía de localizar a Carlisle como fuera, y sólo podía estar en un sitio. Cerré los ojos y pensé en New York, la casa de Mary.&lt;br /&gt;De la nada surgí en su comedor y además lo hice entre los 3 encapuchados. Ni Vince ni Mary del pasado, o mejor dicho del presente estaban allí.&lt;br /&gt;-         ¡Klatuu, Barada, Nictu! – chillé enfurecido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-4481929289608289587?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/4481929289608289587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/12/has-sido-despertado-capitulo-12.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4481929289608289587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4481929289608289587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/12/has-sido-despertado-capitulo-12.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 12'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-1590205226737275015</id><published>2009-12-09T11:41:00.000-08:00</published><updated>2009-12-09T11:42:54.179-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;11&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Lewis, Mary. Lufkin, Texas.  2/11/2007. Lunes. 12:36 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos. Reconocía donde estaba, en Lufkin, pero aquellos abetos tan altos seguían en pie, como si nada hubiese ocurrido. Carl, Lewis y Mary estaban malheridos y esparcidos por el suelo. El primero se levantó aturdido, el segundo se revolvía por el suelo y ella permanecía inmóvil con los ojos bien abiertos. Yo me sentía bien, no me dolía nada, sólo sentía un dolor punzante en la pierna izquierda. No sabía que me había ocurrido ni por qué, sólo sabía que estaba completamente empapado.&lt;br /&gt;"¿Dónde estoy? ¿Estoy en el pasado? ¿Es posible? Tendré que averiguarlo" pensé. Pero antes, debía aprovechar aquel momento, tenía que matarlos ya. Me acerqué velozmente a Carlisle con la intención de darle un buen golpe en la cara, pero este se percató a tiempo y me esquivó con un sutil movimiento hacia atrás. Me sujetó la muñeca y me la retorció, pero yo ajeno al dolor le di un puñetazo con la otra mano. Antes de caerse al suelo soltó una patada y me golpeó en la pierna herida. Carlisle se incorporó de inmediato y Lewis lo hizo a la misma vez. Podía luchar contra uno, pero no contra 2.&lt;br /&gt;-         Sé lo que estás pensando Vince – me dijo Carl – te recuerdo que no puedes ir a ningún lado, somos 3.&lt;br /&gt;-         ¿Tres? Mary está en el suelo y Lewis está aturdido todavía – dije.&lt;br /&gt;-         ¿Aturdido? No estoy aturdido – dijo Lewis mirándose a si mismo.&lt;br /&gt;-         Yo creo que sí – aparecí detrás de él y le di un puñetazo en toda la cara con todas mis fuerzas. Me hice polvo la mano.&lt;br /&gt;-         ¡No funcionará Vince! – me advirtió Carl.&lt;br /&gt;-         ¿Tú crees? Vamos a verlo – me puse la capucha, cerré los ojos y pensé en New York, mi casa.&lt;br /&gt;Aparecí en la cocina ¡Era yo quien estaba delante de mí! "¿Puse esa cara?" me pregunté cuando me vi con la mandíbula desencajada.&lt;br /&gt;Cogió el primer cuchillo que encontró. Yo me acerqué a él, pero a duras penas podía apoyar la pierna izquierda. "¿Debo quitarme la capucha y decirle quien soy?" pensé. No, no podía verme en aquel estado, no haría lo que yo le dijera porque no querría acabar herido, me conocía muy bien. Tenía que sorprenderlo para que obedeciera, si no me podía dar por muerto.&lt;br /&gt;Me arrimé a él tanto como me dejó, pero reculó hasta el comedor. No me quedó otra que inmovilizarlo levantando el brazo derecho. Le obligué a ponerse de rodillas y tirar el cuchillo al suelo.&lt;br /&gt;-         ¿Quién eres? – me dijo.&lt;br /&gt;-         "No se lo puedo decir" me recordé mientras me colocaba la mano izquierda al cuello para cambiar mi voz – Eso nunca debes saberlo Vince, excepto cuando llegué el momento – seguramente ese momento nunca llegaría, pero tenía que dejar de tardar tanto, los demás podrían llegar en cualquier momento – no tenemos mucho tiempo.&lt;br /&gt;De nuevo me acerqué a él. Coloqué la palma de la mano encima de su cabeza pero sin tocarle. Debía de darle parte de mis poderes aunque ello me debilitara. Nunca lo había hecho, pero sabía que sería capaz si me concentraba, igual que hice con Lewis en Phoenix, allí no sabía traspasar paredes, pero aprendí. Así que lo probé. Algunas chispas salieron de mis dedos, notaba como parte de mi fuerza interior se iba. Él empezó a chillar y fue cuando yo pronuncié:&lt;br /&gt;-         ¡¡Vince Lekker, has sido despertado!! – el comedor había quedado destrozado y él dejó de gritar – ahora Vince – "está ocurriendo exactamente como me sucedió a mí" pensé, pero creía que estaba haciendo lo correcto – debes encontrar a Carlisle Swan y matarlo.&lt;br /&gt;-         ¿Matar? ¿Por qué? ¿Quién es él?&lt;br /&gt;-         No soy yo quien debe reescribir el destino del que nos apartamos – "Eres tú porque yo parece que he fracasado" quise decirle.&lt;br /&gt;-         ¿Destino? ¿Qué dices? – parecía no entender nada.&lt;br /&gt;"¡Mierda!" "Ya están aquí, los presiento" "He ido muy lento" me lamenté.&lt;br /&gt;-         Tienes  que marcharte o te matarán. No tienes elección. En 27 segundos ya estarán aquí.&lt;br /&gt;-         ¿Estará aquí quién? ¿Y porqué quieren matarme?&lt;br /&gt;Debía de irme, no había acabado todo lo que tenía hacer.&lt;br /&gt;-         ¡Recuerda!¡Es muy importante Vince! ¡Debes encontrar a Carlisle Swan y matarlo! ¡No lo pienses 2 veces! El destino del nuevo mundo está en tus manos.&lt;br /&gt;Cerré los ojos y pensé en St. Paul. Aparecí en el comedor de la casa de Sam. Estaba cosiendo y mi presencia lo interrumpió. Yo estaba igual de sorprendido que él porque  para mí sólo había pasado media hora desde que había muerto en mis brazos. Me acerqué a él, no tenía mucho tiempo, tenía que ser directo.&lt;br /&gt;-         Hola Sam – me quité la capucha – El 29 de noviembre, bien temprano, vendrán 2 personas a buscarte y tú iras con ellos – "bien, me escucha con atención" pensé después de ver su cara – uno se llama Carlisle Swan, no te fíes de él, nos engañará.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo? ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? – Dijo aterrado a la misma vez que se levantaba de la silla.&lt;br /&gt;-         Mmmm… no puedo decírtelo. Lo sabrás el 29 de noviembre. – Conseguí decir tras varios segundos dubitativo.&lt;br /&gt;-         Pero… pero no veo que tenga que hacer lo que me digas…&lt;br /&gt;¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué lo hacía? Él no lo sabía pero lo estaba enviando a la muerte, porque al fin y al cabo esto sólo ayudaba a que pasara lo que ya había pasado. Sabía que con cambiar alguna cosa para bien de entre todas ya debería ser suficiente, pero en aquel momento no se me ocurría nada.&lt;br /&gt;-         Mira – tome aire – No te pido que me creas ahora. Te conozco, sé que eres buena persona, que harás lo correcto, lo sé porque lo he visto. No entiendes nada de esto, es normal, ya lo entenderás. Sólo quiero que no olvides que no te puedes fiar de Carlisle Swan porque nos querrá engañar en todo momento. &lt;br /&gt;-         ¿Nos… nos engañará?&lt;br /&gt;-         Sí. La otra persona se llama Vince Lekker y sólo haz lo que él te diga.&lt;br /&gt;-         ¿Pero cómo lo reconoceré?&lt;br /&gt;-         Sabrás quien es. No tengo tiempo para explicarte más. – Lo inmovilicé y coloqué la palma de mi mano encima de su cabeza. Chispas salieron de mis dedos y otra vez noté un flux de fuerza que se esfumaba de mi cuerpo – ¡¡Sam Slade, has sido despertado!!&lt;br /&gt;Antes de pensar en Los Ángeles vi como Sam caía redondo al suelo semiinconsciente. Fue la última vez que lo vi.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-1590205226737275015?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/1590205226737275015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/12/11-vince-carlisle-lewis-mary.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1590205226737275015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1590205226737275015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/12/11-vince-carlisle-lewis-mary.html' title=''/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-1983525814219843170</id><published>2009-11-21T18:18:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T18:19:38.544-08:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 10</title><content type='html'>&lt;strong&gt;10&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Lewis. Lufkin, Texas.  10/12/2007. Lunes. 12:16 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia no daba tregua. Cada minuto que pasaba caía con más fuerza. El barro se adueñaba del paisaje y cada paso que daba mis botas se hundían un palmo.&lt;br /&gt;Dejé el cadáver de Sam en el suelo y me propuse vengarlo. Vengarlo a él y a Mary. Las manos me empezaron arder y con ellas, varias chispas saltaban de un lado a otro entre mis brazos.&lt;br /&gt;-         ¡Pagaras por esto Carlisle Swan! – cada paso que daba hacia él, era un paso que daba hacia una muerte segura.&lt;br /&gt;-         Veo que tienes ganas de morir Vince – adivinó Carl – Una lástima, podíamos haber hecho grandes cosas juntos, pero no seré tan estúpido como para dejarte con vida.&lt;br /&gt;-         ¡Yo tampoco! – dije lanzando los rayos eléctricos. Los paró fácilmente con la palma de la mano - ¿Pero cómo…?&lt;br /&gt;En ningún momento paré de lanzarles rayos para ganar terreno. Los esquivaban con mucha facilidad, todo lo contrario que yo cuando me los devolvían.&lt;br /&gt;-         Si piensas que hemos perdido el tiempo estás equivocado. Mientras tú te dedicabas a jugar en la cama con Mary, Lewis y yo nos entrenábamos duro. No tienes nada que hacer ni con uno de nosotros, imagínate con 2, jaja.&lt;br /&gt;Apreté los puños y cerré los ojos. Al abrirlos aparecí detrás de ellos. A Carl le propiné un golpe en la cara que lo envió a varios metros dentro al bosque. Cuando quise golpear a Lewis, este me detuvo el golpe con la mano y con la otra me cogió por la cara. Me levantó varios palmos del suelo para luego lanzarme hacia los árboles hasta que me tope con uno. El choque fue tan fuerte que noté como me crujió toda la espalda, pero pese al dolor pude rodar por el suelo lo suficientemente rápido antes de que el árbol me cayera encima. Cuando alcé la cabeza, tenía a Lewis delante de mí.&lt;br /&gt;-         ¿Por qué? – le pregunté desde el suelo – ¿Por qué me haces esto?&lt;br /&gt;-         Cuando me encontrasteis no te dije toda la verdad – se agachó para cogerme del cuello – a mí me despertó Carlisle. El que tú conoces no, sino otro.&lt;br /&gt;-         ¿Qué? – “como yo con Sam” pensé.&lt;br /&gt;-         Cuando le vi entrar por mi puerta no lo reconocí, más tarde sí, pero me costó hacerlo  porque tenía el rostro intacto, y el Carlisle que me despertó parecía mucho más viejo y tenía muchas cicatrices por toda la cara.&lt;br /&gt;-         A mí también me despertó mi yo, mi yo del futuro – dijo Carlisle a la vez que se tocaba la cabeza y se aproximaba hacia nosotros. No parecía que el golpe que le había propinado instantes antes le hubiera hecho daño alguno.&lt;br /&gt;-         ¿Y a mí me despertó mi yo del futuro? – yo ya había supuesto que los encapuchados de mí casa guardaban relación con nosotros, pero nunca hubiese imaginado que la persona que me despertó fuera Vince Lekker del futuro.&lt;br /&gt;-         Supongo, no lo sé. Mi yo del futuro no me dio la orden de matarte tan pronto como te viera. Me dijo que alargara ese momento hasta que fuera necesario, lo necesario para acercarme a ti y a tus posibles aliados, como Sam y Mary – Carl suspiró a la vez que se echaba el flequillo hacia atrás – No me iba a cuestionar a mi mismo ¿no Vince?&lt;br /&gt;-         Claro que no – “¿Por eso el encapuchado que me despertó no me enseño el rostro? ¿Por qué era igual que yo?” pensé.&lt;br /&gt;-         No fue muy agradable verme tan malherido Vince. ¿Por qué iba hacer lo que me decía un tipo igual que yo pero con la cara totalmente quemada?&lt;br /&gt;-         Tú sabrás porqué le hiciste caso. Pero de momento no parece que tengas la cara quemada.&lt;br /&gt;-         Exacto. Ni de momento ni nuca. He hecho tal y lo que me dijo, confié en mi mismo. ¿Te imaginas mi cara quemada? Que desperdicio, ja ja ja.&lt;br /&gt;Si estaba en lo cierto, tenía que hacer lo que fuera para que Carl no se enterara de lo que había sucedido en mi casa. Debía de engañarlos para que todo lo que había sucedido no se produjera nunca. Tal y como me dijo mi encapuchado “yo tengo que reescribir el destino”. Para empezar, con matar a 1 de los 2 serviría, aunque yo luego muriera, ya sería suficiente, pero ¿cambiaría el destino a mejor o a peor? Tenía que asegurarme que fuera a mejor porque sino no valdría la pena cambiarlo, pero ¿de verdad se puede cambiar el presente modificando el pasado? o ¿son 2 realidades diferentes que no existen ningún vínculo entre ellas? y ¿cómo puedo viajar al pasado? ¿existe alguna habilidad? Por el momento sólo pensaba en hacer una cosa ¿cuál? Huir.&lt;br /&gt;-         ¡Me voy! – me deshice de Lewis que todavía me agarraba del cuello y pensé en Seattle. Pero no me fui… - ¿Cómo…?&lt;br /&gt;-         Uy ¿qué ha pasado? – preguntó Carl en tono de burla.&lt;br /&gt;-         No te dejamos utilizar ciertos poderes porque los nuestros actúan contra los tuyos, no todos, pero si los principales – dijo Lewis – eres tan débil que ni siquiera te has dado cuenta.&lt;br /&gt;“¡Mierda! ¿Y ahora qué? Estoy perdido”.&lt;br /&gt;-         Bueno, voy ha ahorrarte más sorpresas – levantó el dedo índice de la mano izquierda y encima de el apareció una pequeña esfera naranja muy brillante.&lt;br /&gt;-         ¿Ya está? ¿Me matarás así sin más? ¿Todas estás semanas juntos eran toda una farsa?&lt;br /&gt;-         Me caes bien Vince, pero he de evitar sorpresas. Tengo que hacer todo lo que me dijo mi yo del futuro.&lt;br /&gt;-         Ya veo… – a la vez que miraba la esfera brillante, por detrás vi algo moverse entre los árboles ¡y de ellos salió el Agente de policía que vino a buscar a Carl por la mañana con una bola de  fuego en una mano! – Has de evitar sorpresas… ¡Pues toma una detrás de ti!&lt;br /&gt;El Agente lanzó la bola de fuego directamente a la cara de Carlisle cuando este se giró. Yo, a su vez, utilicé la telequinesis para, con un gesto con el brazo hacia arriba, lanzar varios metros por los aires a Lewis. Carl daba vueltas por el suelo, agonizaba de dolor hasta que se le ocurrió utilizar la habilidad del hielo para quitarse las llamas. Aquello hizo que aún chillara más y le saliera humo por la cara. El Agente fue volando hacia él a la vez que Lewis caía al suelo inconsciente.&lt;br /&gt;-         ¡¿Dónde está la otra?! – preguntó desesperadamente el Agente.&lt;br /&gt;-         No hay otra – fui rápidamnete hacia él – sólo están estos dos.&lt;br /&gt;-         ¡Qué no te engañen más Vince!&lt;br /&gt;-         ¿Cómo sabes mi nombre? – mi sorpresa fue mayor cuando oí la respuesta.&lt;br /&gt;-         ¡Por que tú me despertaste! – nos miramos fijamente a los ojos, y fue ahí cuando lo reconocí.&lt;br /&gt;-         ¡Claro! ¡Tú eres Mark Morgan! ¡El vagabundo de Los Ángeles!&lt;br /&gt;-         El mismo – afirmó.&lt;br /&gt;-         Pero… eras un vagabundo… – de repente comprendí – sabías que Carl te vigilaba, por eso actuabas así.&lt;br /&gt;-         Así es.&lt;br /&gt;-         ¿Pero cómo sabías que tenías que venir hoy?&lt;br /&gt;-         Tú me lo dijiste, tu tú del futuro – miró a Carl que aún estaba tirado en el suelo con las manos en la cara – también me dijo que matara a este – echó un vistazo a Lewis todavía inconciente – y a este también. Que sólo confiara en ti y….  – dio una ojeada a su alrededor – ¡¿Pero dónde está la chica?! – se acordó de repente.&lt;br /&gt;-         La mataron – respondí secamente.   &lt;br /&gt;-         ¡¿Qué la mataron?! – me cogió por el cuello de la chaqueta – ¡Eso no puede ser porque ella es uno de los suyos!&lt;br /&gt;-         ¿Cómo? Eso es imposible. Y suéltame – dije a la vez que le empujaba.&lt;br /&gt;-         ¿¡Cómo que imposible!? – no paraba de mirar constantemente a su alrededor, parecía muy alterado – ¡Tú me lo dijiste! Me dijiste que eran 3, y me insististe que había una chica escondida, y que nunca me fiara de ella. &lt;br /&gt;-         ¡¿Escondida?! – yo también empecé a mirar todos los árboles que nos rodeaban – ¿Estás seguro?&lt;br /&gt;-         Sí, sí que lo estoy, ya te he dicho que tú me diji…&lt;br /&gt;"¡Piiiiiiiiiiiiimmmmmmmm!"&lt;br /&gt;Un rayo de luz amarillo se aproximaba hacia nuestra posición partiendo por la mitad los árboles que se entrometían en su camino. Sin tener tiempo para reaccionar, el rayo perforó la cabeza de Mark. De entre los árboles salió una persona con una chaqueta negra, era una chica rubia, de ojos azules… ¡era Mary! Tal fue mi sorpresa que me caí de culo al suelo.&lt;br /&gt;-         No quería que llegaras a ver esto – me dijo.&lt;br /&gt;-         Pero lo he visto – me levanté al mismo tiempo que Lewis recuperaba la conciencia.&lt;br /&gt;-         Te estarás preguntando por qué ¿no?&lt;br /&gt;-         El pasado 2 de Noviembre, en tu casa, cuando yo desaparecí y te dejé con Carl, Lewis y tu tú del futuro. Carlisle te despertó y ella se encargó de convencerte. Te dijeron que tenías que ir a casa de tus padres lo más rápido posible y que hicieras siempre lo que Carlisle Swan te dijera, aunque fuera matar a tu querido Vince , porque tú eras una pieza clave en todo esto y tenías que salvar al mundo.&lt;br /&gt;-         Veo que empiezas a comprenderlo todo – dijo Lewis a la vez que se incorporaba – Mary, ve como está Carl – le ordenó.&lt;br /&gt;Ella fue corriendo hasta él y empezaron a intercambiar palabras que no llegué a entender. No había la menor duda de que Carl era el jefe, pero en caso de que le ocurriera algo, Lewis sería quien moviera el cotarro.&lt;br /&gt;Carl se puso en pie gracias a la ayuda de Mary, y ahí fue cuando le ví la cara. Sólo habían pasado unos minutos y las fuertes quemaduras que había sufrido en la cara ya habían cicatrizado, pero le había quedado desfigurada.&lt;br /&gt;-         ¿Mary? – dije.&lt;br /&gt;-         No contestes – dijo la débil voz de Carl – querrá engañarte.&lt;br /&gt;-         Sólo quiero que sepas que… ¡esto no va a quedar así! – levanté rápidamente los brazos hacia arriba y los deje caer hasta llegar a apuntarla con ellos. Una fuerza invisible la lanzó varios metros hacia atrás, y Carl que estaba justo al lado también, pero a menos distancia.&lt;br /&gt;Lewis se me vino encima y quiso darme un puñetazo a la cara que pude esquivar con facilidad. Ahora parecía lento, quizá porqué no se había recuperado del todo. Así que me dio tiempo a utilizar la misma habilidad que acababa de utilizar contra Mary, y lo lancé hacia atrás, pero se incorporó rápidamente. Extendió el brazo derecho y se sujeto la muñeca con la otra mano. Nunca me hubiese podido imaginar que los poderes llagasen a tanto. Primero los dedos se unieron formando un pequeño y fino cuchillo, unos segundos más tarde todo el brazo derecho se convirtió en una especie de espada larga y bien afilada. Intentó cortarme varias veces, por la derecha, por la izquierda, arriba, abajo, pero yo las esquivaba hábilmente. Él fue insistiendo hasta que sin darme cuenta me acorraló con la ayuda de Carlisle. Este desde el suelo y por detrás me sujetó la pierna izquierda y formó un bloque de hielo alrededor. Prácticamente no podía moverme, sólo pude saltar hacia atrás y colocarme a sus espaldas. Al pisar, el hielo se quebró y un gran dolor me recorrió por todo el cuerpo e hizo que me llevara las manos a la pierna. Cuando levanté la cabeza, a lo lejos, venía Mary cojeando fuertemente, estaba peor que yo, sin duda era la más débil del grupo, y yo como un idiota aún sentía algo por ella. En cambio Lewis parecía estar perfectamente aunque la caída que había sufrido minutos antes le provocó alguna herida que le había manchado la chaqueta, pero lo peor de todo esto era que Carlisle se recuperaba con rapidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba perdido, lo sabía, no podía moverme, y era cuestión de segundos que me mataran. Carl me lanzó una ráfaga de viento que me lanzó unos pocos metros hacia atrás. Desde el suelo intenté lanzarles fuego, hielo, viento, rayos, pero fue inútil, Carl los detenía con facilidad mientras avanzaba hacia mí. Intenté cortar árboles con los rayos, pero antes de que cayesen encima de ellos, Carl levantaba las manos y un escudo invisible los detenía, para luego lanzarlos por los aires. Era increíblemente fuerte, no acababa de entender como era posible que no me hubiera dado cuenta de lo que había tramado desde el principio. Yo había sospechado de él cuando el pobre Sam nos repartió esas chaquetas negras que en aquel momento llevábamos puestas los 4…&lt;br /&gt;-         Pensando en Sam ¿verdad? – dijo el canalla de Carl – no te atormentes más, ya no puedes hacer nada por él – se dio cuenta que no lo estaba mirando a él, sino a Mary que todavía venía hacia nosotros – ni por ella tampoco Vince, no te quiere, se acostaba contigo para distraerte, nada más.&lt;br /&gt;-         ¡Mentira! – una fuerza desconocida se estaba apoderando de mi cuerpo – ¡Mientes! – sentía que me ardía todo el cuerpo, algo se había puesto en marcha dentro de mí que no podía controlar.&lt;br /&gt;-         No miente cariño – dijo Mary una vez hubo llegado – sí, la antigua Mary te quería, pero todo ha cambiado desde el 2 de noviembre, desde entonces sólo me acostaba contigo porque cumplía mi misión.&lt;br /&gt;"2 de Noviembre, 2 de Noviembre, 2 de Noviembre" no podía dejar de pensar en aquel día.&lt;br /&gt;-         Deja de pensar en lo mismo, puedo leer tus pensamientos, estás demasiado débil – dijo Carl.&lt;br /&gt;"2 de noviembre, 2 de noviembre, 2 de noviembre" continuaba pensando a la vez que me empezaba a doler fuertemente la cabeza y me llevaba las manos a ella. El dolor me arrodilló.&lt;br /&gt;-         Ja ¿vas a pedir perdón o qué? – se mofó Lewis a la vez que reconvertía su brazo-espada a su apariencia normal.&lt;br /&gt;El dolor era terrible, insoportable, ¿qué me estaba ocurriendo? La tierra empezó a temblar,  a medida que transcurrían los segundos lo hacía con más fuerza y los árboles se desplomaban como fichas de domino uno detrás de otro.&lt;br /&gt;-         ¿Pero qué coño está pasando? – fue lo único que se le ocurrió decir a Carl.&lt;br /&gt;"2 de noviembre, 2 de noviembre, 2 de noviembre".&lt;br /&gt;-         ¡Qué dejes de pensar en eso joder!&lt;br /&gt;-         ¡¡Ahhhhhhh!! – no podía dejar de gritar, tampoco podía aguantar más aquel dolor, si iba a morir quería hacerlo ya.&lt;br /&gt;La tierra emergió hacia arriba, provocó fuertes desniveles, todos estábamos a diferente altura, pero yo era el que se encontraba más inferior. Junto al cataclismo se le sumó miles de rayos eléctricos azules y delgados. Estaban por todas partes, pero era en mí alrededor donde más se formaban. Diez segundos después me vi envuelto por una enorme bola de fuego que llegaba hasta al cielo y un poco más tarde estaba en el ojo de un huracán enorme que se llevaba todo lo que encontraba a su paso. Carl, Lewis y Mary intentaron huir, pero les fue imposible, ellos también estaban en el ojo del huracán y cuando intentaban alguna clase de poder para salir el huracán los rebotaba. Cuando pensaba que no podía sentir más dolor era cuando aparecía más. "2 de noviembre, 2 de noviembre, 2 de noviembre" todo empezó ese día. Nubes negras se aproximaron desde todas las direcciones, se oían relámpagos, mis ojos se volvieron blancos por completo y el dolor desapareció. En medio de aquel caos, yo sentía total tranquilidad, en aquel paisaje demoledor yo veía uno idílico.&lt;br /&gt;Todo aquello se esfumó cuando pensé por última vez en "2 de noviembre".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-1983525814219843170?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/1983525814219843170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-10.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1983525814219843170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1983525814219843170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-10.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 10'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-1200383823333680430</id><published>2009-11-21T11:37:00.000-08:00</published><updated>2009-12-09T11:17:18.282-08:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 9</title><content type='html'>&lt;strong&gt;9&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Lewis, Sam. Lufkin, Texas. 9/12/2007. Domingo. 20:08 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los 4 estábamos sentados para la hora de la cena. Lewis nos había preparado un entrecot a cada uno con patatas fritas. Nadie quería hablar después de lo sucedido. Nadie durante el día me había dirigido la palabra.&lt;br /&gt;- ¿Por qué entrenamos? Quiero decir, han pasado semanas y no ha venido ningún encapuchado a molestarnos. Nosotros seguimos aumentando nuestras fuerzas ¿para qué? ¿para que sucedan accidentes como el de hoy?&lt;br /&gt;- Tenemos que aprovechar lo que nos han dado Vince – dijo Carl – Tenemos que entrenarlo para mejorar. Es como un velocista que entrena a diario para ser el mejor del mundo.&lt;br /&gt;- ¿Y para que quieres ser el mejor del mundo? – “Sin darte cuenta acabas de poner media pata en el cepo” pensé – Que yo sepa somos los únicos que tenemos poderes, o ¿hay alguien más?&lt;br /&gt;- No hay nadie más – dijo Lewis con voz tosca – ¿Ya estás sospechando otra vez?&lt;br /&gt;- No – "Ya está, él la ha metido por ti" "Carl debe estar echando humo” – Me voy a dormir. Ha sido un día muy raro – me levanté y me fui a mi habitación.&lt;br /&gt;Tumbado en la cama pensé en Mary y en su muerte. Si aquello había sido realmente un accidente o si Carl y Lewis la habían asesinado. “¿Sería capaz Carlisle Swan de matarme a mí?”. Con todas las preguntas que me rondaban por la cabeza y las lágrimas que aún caían por Mary, no me dormí hasta pasadas las 3 de la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpes en la puerta me despertaron. Me vestí y la abrí, pero era la de fuera la que golpeaban. Así que la abrí y un policía se identificó.&lt;br /&gt;- Buenos… – parecía sorprendido al verme – buenos días. Soy el Agente O’Brian – me enseño su identificación y me estrechó la mano.&lt;br /&gt;- ¿En qué puedo ayudarle señor O’Brian? – dije con un tono quizá demasiado despectivo.&lt;br /&gt;- ¿Puede salir el señor Carlsile Swan por favor?&lt;br /&gt;- Voy a ver.&lt;br /&gt;Busqué por toda la casa pero no había nadie, ni Carl, ni Lewis, ni Sam. Las camas estaban desechas y por la pinta que tenía la cocina no parecía que hubieran desayunado. “¿Dónde se han ido a las 8 de la mañana?” me pregunté.&lt;br /&gt;- No está.&lt;br /&gt;- Lástima – hizo un gesto de decepción – ¿Me puede hacer un favor?&lt;br /&gt;- Sí, claro.&lt;br /&gt;- Dile que me llame a este nº de teléfono – me dio una tarjetita – ¿Se lo dirá?&lt;br /&gt;- Cuando llegue se lo diré.&lt;br /&gt;- Pues muchas gracias. Que tenga un buen día Sr. Lekker – se marchó.&lt;br /&gt;- Y usted Agente…&lt;br /&gt;Cerré la puerta rápidamente. “¿Cómo diablos sabe mi apellido?” Aquel policía me era familiar, pero no supe relacionarlo con nadie.&lt;br /&gt;Más tarde, al medio día, cuando estaba preparando el almuerzo y aún seguía pensando en aquel Agente me pareció escuchar unos chillidos que procedían de fuera, del interior del bosque. Dejé de hacer ruido y me quedé mirando por una de las ventanas hasta que volví a escuchar los mismos chillidos. Justo cuando iba a salir, empezó a llover, pocas veces en mi vida había visto caer un torrencial como aquel. Decidí coger la chaqueta negra que me hizo Sam, me puse la capucha para que la lluvia no me molestara y salí. Corrí hacia los chillidos pero en seguida me detuve al ver que algo salía del bosque. Pese a mis poderes la lluvia dificultaba mucho saber de quien se trataba. Pero al cabo de unos segundos identifiqué a Sam.&lt;br /&gt;- ¡Aquí Sam! ¡VEN AQUÍ, RÁPIDO! – grité.&lt;br /&gt;Él se dirigió hacía mí, no iba muy rápido pero yo sabía que no podía irlo mucho más, así que empecé a correr hacía él. Cuando faltaban unos pocos metros para nuestro encuentro, un haz de luz procedente del bosque le dio de pleno en la espalda y salió por el pecho. Tuve que agacharme para que no me diera a mí también y Sam cayó en mis pies.&lt;br /&gt;- ¡NOOOO! ¡Mierda! – me arrodillé para tumbarlo hacía arriba e inclinar la cabeza hacía delante. Le inspeccioné la herida, y tuve muy claro desde el primer momento que no viviría.&lt;br /&gt;- Jajajaja – “¡risa entrecortada!” “Mierda, tenía que a ver actuado antes, con más rapidez".&lt;br /&gt;- ¡Eres un hijo de puta Carlsile Swan! ¡¿Me escuchas?! ¡No creas que saldrás vivo de esta!&lt;br /&gt;Dos hombres muy altos salieron del bosque. Eran Carlsile y Lewis con sus respectivas chaquetas negras.&lt;br /&gt;- Como puedes observar no estoy solo Vince. Somos 2 contra 1.&lt;br /&gt;- ¡Me da igual! ¡Quiero venganza por su muerte y la de Mary!&lt;br /&gt;- Cierto – dijo Carl con total serenidad – la matamos. Una lástima de mujer, era un estorbo – miró al cuerpo de Sam – y él también lo era. Tenías que a ver visto como nos suplicaba clemencia.&lt;br /&gt;Seguía lloviendo, y parecía que cada vez lo hacía con más fuerza. “¿Qué hago ahora?” “No tengo posibilidad de vencer”. De repente Sam tosió y escupió bastante sangre. Él sabía que iba a morir, aquello hacía más duro el momento. “Todo por mi culpa” “Debería haber matado a Carlisle tal y como me dijo el encapuchado que me despertó”.&lt;br /&gt;- Lo sabías... - me dijo Sam mirándome con ojos de loco.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? ¿Qué yo sabía qué?&lt;br /&gt;- Tú... tú sabías que... que pasaría esto ¿verdad?&lt;br /&gt;- No digas tonterías Sam, ¿cómo demonios lo iba a saber? Ahorra energía.&lt;br /&gt;- Déjalo... - escupió más sangre hacia un lado y volvió a clavarme los ojos - yo… yo…he de de… decirte una co… una cosa…&lt;br /&gt;- No digas nada Sam, tranquilo. Ya verás como te pondrás bien y mañana mismo iremos a St. Paul, te lo prometo.&lt;br /&gt;- ¡Ja! No sabes mentir Vince – se mofó Carl.&lt;br /&gt;- Lo… lo que te ten… tengo que decirte... hará que… que todo esto… no… no haya sucedido… nunca…&lt;br /&gt;- ¿Cómo que nunca?&lt;br /&gt;- Nada de… de esto… pasará Vince. Tú puedes… puedes cambiarlo todo.&lt;br /&gt;- ¿Pero que estás diciendo Sam? – no comprendía nada.&lt;br /&gt;- El… el 2 de Noviembre… el encapuchado que… que me despertó… – agonizaba de dolor y gastó las pocas fuerzas que le quedaban cogiéndome por el cuello de la chaqueta y zarandeándome unas cuantas veces - ¡¡El encapuchado que me despertó, eras tú!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-1200383823333680430?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/1200383823333680430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-9.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1200383823333680430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/1200383823333680430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-9.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 9'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-7344071244545007102</id><published>2009-11-21T10:19:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T10:22:48.598-08:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 8</title><content type='html'>&lt;strong&gt;8&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince, Carlisle, Mary, Lewis, Sam. Lufkin, Texas.  9/12/2007. Domingo. 9:42 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Será este uno de los mejores días de mi vida?” me pregunté al empezar el día. Dos horas más tarde supe que sería el peor.&lt;br /&gt; Durante toda la noche, Mary y yo habíamos hecho el amor como dos gatos en celo. Tenía arañazos en el pecho, la espalda y en la cara. Y no penséis que no la deje igual.&lt;br /&gt;Con ella todo resultaba más fácil, pero no por eso podía fiarme de Mary, aún no.&lt;br /&gt;Eran casi las 10 de la mañana cuando alguien picó a la puerta. Yo estaba tumbado boca arriba en la cama con Mary entre mis brazos. Su cabeza descansaba en mi pecho y su mano me acariciaba los pocos pelos que tenía en la barriga.&lt;br /&gt;-         ¿Quién es? – pregunté.&lt;br /&gt;-         Soy yo. – su voz era inconfundible. “Sam”.&lt;br /&gt;-         ¿Qué quieres?&lt;br /&gt;-         Tenemos que hablar – últimamente siempre me decía lo mismo, pero no se por qué prefería estar en la cama con Mary – es importante – concluyó.&lt;br /&gt;-         Joder Sam, estoy con Mary ¿no puedes venir dentro de 1 hora?&lt;br /&gt;-         Si, claro Vince. Perdón.&lt;br /&gt;“¿Perdón?” ¿Por qué siempre se disculpaba si nunca hacía nada malo? Sam tenía un carácter muy peculiar. Llevábamos unos 10 días conviviendo los 5 y él apenas había intercambiado alguna palabra con nadie. Siempre estaba cerca de mí, y me insistía continuamente que teníamos que hablar. Pocas veces salía de su cuarto y menos para entrenar con nosotros. Por su aspecto aparentaba debilidad, pero cuando entrenaba lo daba todo de si y muchas veces nos ponía en apuros cuando hacíamos 1 contra 1. Le habíamos enseñado a tirar fuego, hielo, cortar árboles con el viento, correr más, volar un poquito aunque enseguida caía al suelo, saltar mucho más lejos y una decena de cosas más. Él en cambio se negaba a enseñarnos la habilidad que había utilizado contra Carlisle cuando fuimos a buscarlo. “No sé como lo hago” respondía algunas veces, o “no sirve de nada mi habilidad, no hace falta que os la enseñe” decía luego. La verdad es que muchas veces hablábamos de él cuando no estaba. Sin ir mucho más lejos, la cena del día anterior no fue una excepción.&lt;br /&gt;-         No sé que os parece Sam, pero a mí no me gusta ni un pelo – dijo Carl a la vez que cogía un trozo de pan.&lt;br /&gt;-         Hombre ¿quieres decir? – me eché agua en el vaso – yo me fío bastante de él.&lt;br /&gt;-         No sé Vince – titubeó un momento – creo que hay algo que nos esconde.&lt;br /&gt;-         “Tú sí que escondes algo” pensé, pero no lo dije - ¿Qué crees que esconde?&lt;br /&gt;-         No lo sé, quizá algo que le dijo el encapuchado.&lt;br /&gt;-         Tonterías – dijo Lewis incorporándose en su asiento – Estás juzgándolo sin saber casi nada de él.&lt;br /&gt;-         A eso me refiero. No nos ha dicho nada. No habla con nosotros – su puño golpeó en el centro de la mesa – Traigámoslo. Haremos que hable.&lt;br /&gt;-         ¿Pero que estás diciendo Carl? – me levanté de la silla – Escúchate, no tiene sentido. Estamos hablando de Sam. Él no nos haría nada. Nunca.&lt;br /&gt;-         ¿Tan seguro estás cariño? – me preguntó Mary a la vez que me acariciaba la mano.&lt;br /&gt;-         Sí. Claro que lo estoy.&lt;br /&gt;-         Yo también lo estoy – me apoyó Lewis.&lt;br /&gt;-         Muy bien, no haremos nada entonces – Carl se levantó del asiento poniendo ambas manos encima de la mesa – pero estad bien atentos – y se marchó.&lt;br /&gt;            Una hora más tarde Sam volvió a picar a la puerta, pero yo seguía tumbado, esta vez solo porque pocos minutos antes Mary se había ido a entrenar con Carl y Lewis. Así que me vestí y salí a charlar con él.&lt;br /&gt;-    A ver, dime eso tan importante que dices tú que es.&lt;br /&gt;Parecía muy nervioso. No paraba de mirar hacia todas la direcciones.&lt;br /&gt;-         Es… Están to… todos fuera ¿no?&lt;br /&gt;-         Sí Sam. Dímelo ya.&lt;br /&gt;-         Tengo que decirte que… que ni a ti ni a Carl os… os conté toda la verdad so… sobre quien me despertó ni qué me dijo.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo? – ¿tendría razón Carl sobre Sam? – Pero no… no entiendo por qué me lo dices. &lt;br /&gt;-         Vince – me cogió las manos, y eso pareció tranquilizarle – El 2 de noviembre, un encapuchado apareció de la nada y me dijo que no me fiara de Carlsile Swan, ni de nadie más que no fuera Vince Lekker. Yo le pregunté cómo lo reconocería y fue entonces cuando….&lt;br /&gt;“¡Boooooooooooooommmmmm!”&lt;br /&gt;            El estruendo fue de tal magnitud que lo oídos me empezaron a pitar y todas las ventanas quedaron destrozadas. Sus cristales saltaron hacia mí y algunos me alcanzaron en el brazo izquierdo que fue con el que me protegí la cara, y ante todo esto Sam yacía en el suelo sin moverse. Me agaché para comprobar si se encontraba bien, pero sólo parecía estar inconciente. Salí hacía fuera y vi una larga cola de humo que procedía del bosque no muy lejos de donde me encontraba. “¡Mary!” pensé. Me dirigí allí tan rápido como pude. Cuando llegué me crucé con Lewis que con la cara y la ropa manchada de sangre sujetaba en brazos a Carl.&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué ha pasado?! ¡¿Dónde está Mary?! – le dije a medida que avanzaba hacía él y miraba a mi alrededor. Pareció no haberme entendido y le volví a preguntar – ¡Lewis! ¡¿Dónde cojones está Mary?!&lt;br /&gt;-         ¡No sé Vince! ¡No te entiendo!&lt;br /&gt;            Lewis deambulaba de un lado a otro dando pequeños pasos, no sabía a donde ir ni a donde iba. Yo me limité a buscar a Mary, pero no la encontraba por ninguna parte. Toda aquella zona había sido devastada, en un radio de 50 metros. No había ninguna planta, ningún árbol y ningún animal. El humo dificultaba la búsqueda, pero no por ello dejé de buscarla.&lt;br /&gt;            Cada minuto que pasaba perdía la esperanza de encontrarla con vida. Así que decidí volver para hablar con Lewis que después de haber estado un buen rato dando vueltas por fin encontró la dirección adecuada para llegar a casa. Cunado entré entre en ella, Sam seguía tirado al suelo, Carlisle tumbado en el sofá, pero todavía inconciente y Lewis sentado en una silla con una cerveza en la mano y mirando por una de las ventanas rotas. Yo me acomodé en una silla y le miré a los ojos.&lt;br /&gt;-         ¿Estás bien? – no respondió - ¿Qué ha pasado? Explícamelo.&lt;br /&gt;-         Estábamos entrenando y… y no lo recuerdo bien…&lt;br /&gt;-         ¡Pues recuérdalo! – golpeé la mesa con fuerza – ¡No he encontrado a Mary joder!&lt;br /&gt;-         Y no la encontrarás. Quedó atrapada entre 2 bolas de fuego.&lt;br /&gt;-         ¿Qué? ¿Pero… pero qué mierda de entrenamiento era? – nervioso empecé a dar vueltas por la sala de estar.&lt;br /&gt;-         Sólo queríamos saber cuanta potencia teníamos y… y se quemó Vince, se quemó delante de mí y no pude hacer nada… todo fue tan rápido…. – su voz era cada vez más débil.&lt;br /&gt;-         ¿¡Qué!? ¡¿Cómo que no?! – miré a Carl que todavía estaba tumbado – ¡¿Cómo es que ninguno de vosotros tiene ni un puto rasguño?!&lt;br /&gt;-         Entrenábamos a distancia Vince… – levantó la cabeza – ¿Estás insinuando algo?&lt;br /&gt;-         ¡No! No… – “Sí” – Yo sólo digo que como es posible que tú y Carl hayáis salido ilesos ante semejante explosión, una explosión… – me costaba decir aquellas palabras, aún no había asimilado su muerte – una explosión donde ha muerto una persona… donde ha muerto Mary – dije al fin.&lt;br /&gt;-         ¿Vince? – alguien me llamaba y deseaba con todas mis fuerzas de que fuera ella, pero cuando me volví era Sam quien estaba ya incorporado – ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;Le expliqué lo que había sucedido y que había muerto Mary. Sam no dio ningún síntoma de tristeza. Era verdad que los 2 no hablaban nunca, pero eso no justificaba su indiferencia.&lt;br /&gt;-         ¿Qué pasa? ¿Es qué no te importaba ella? – le pregunté muy mosqueado.&lt;br /&gt;-         No es que no me importara Vince – y me susurró a la oreja – es que era de esperar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-7344071244545007102?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/7344071244545007102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-8.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/7344071244545007102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/7344071244545007102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/11/has-sido-despertado-capitulo-8.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 8'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-4034730750135162132</id><published>2009-09-05T05:29:00.000-07:00</published><updated>2009-09-05T05:43:21.304-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 7</title><content type='html'>&lt;strong&gt;7&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince Lekker, Carlisle Swan y Sam Slade. Phoenix, Arizona.  29/11/2007. Jueves. 17:51 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anduve todo el camino a 2 pasos por delante de ellos. Él había encontrado a Sam y yo hice lo mismo con Lewis. Vivía en Phoenix, capital de Arizona, una ciudad de casi 5 millones de habitantes, nunca había estado, pero Carl si. Por suerte Lewis vivía cerca de aquella plaza y en 5 minutos nos plantamos en su piso. Durante el corto trayecto no hubo ni una sola persona que no nos mirara. No es que allí hiciera tanto frío como en St, Paul, pero estábamos al sur-oeste y por lo tanto la temperatura era buena para la época, el problema era el pijama de Sam.&lt;br /&gt;Piqué al 3º2 y nadie respondió. Piqué otra vez y más de lo mismo. Creí ver a alguien mirándonos desde un balcón, pero cuando me fijé detenidamente no ví a nadie. Cuando quise picar de nuevo Carl me cogió la mano:&lt;br /&gt;-         Yo también lo he visto. Déjame probar a mí.&lt;br /&gt;Tapo la cerradura con la mano, la congeló, con el codo la reventó y entramos. No me había parado a pensar que todo aquello para Sam era totalmente nuevo, pero parecía ya mucho más tranquilo después de haber pasado 5 minutos charlando con Carl. Este subió las escaleras casi volando y llegó rapidísimo a la puerta. Yo fui corriendo con Sam para que no se quedara atrás y cuando llegamos Carl abrió la puerta con el mismo método que la de a bajo.&lt;br /&gt;-         Vamos muchacho que vas muy lento – le dijo a Sam justo antes de entrar corriendo en la casa.&lt;br /&gt;Nosotros entramos corriendo justo detrás de él, pero cuando giramos hacia el pasillo que daba al comedor, vimos un destello amarillo y nos tuvimos que agachar para dejar pasar a Carl que había recibido un golpe fortísimo. Se acabó empotrando contra la pared y cayó rodando al suelo.&lt;br /&gt;Cuando llegamos al comedor, había un hombre negro al lado de la pared que daba a la casa de al lado. Aparentaba 30 años, pero por la información que había encontrado de él, sabía que había nacido en el 1966, por lo tanto tendría 41 años. Estaba rapado y la camisa de tirantes blanca le venía pequeña para el cuerpo que tenía, al igual que los tejanos. Parecía una bestia, medía igual o más que Carlisle. Sam se colocó 1 metro hacia atrás, estaba aterrorizado, si hubiera tenido algo de orina en la vejiga lo hubiera soltado.&lt;br /&gt;-         ¿Eres tú Lewis Evans? – conseguí preguntar.&lt;br /&gt;-         Claro que soy yo – dijo con voz aguda – ¿Te parece que pueda ser otro?&lt;br /&gt;-         No, pero mejor estar seguro.&lt;br /&gt;-         Sabía que vendríais. Ya me avisó el encapuchado – escupió hacia un lado –  ¿Qué queréis de mí? Y no quiero ver esos rayos azules de marica que llevaba vuestro amiguito entre las manos, ya habéis visto lo que le he hecho.&lt;br /&gt;-         Me disculpo por su comportamiento. Sólo estamos buscando a personas con las mismas habilidades que nosotros. Nuestra intención es reagruparnos todos y aprender nuevas habilidades.&lt;br /&gt;-         ¿Para qué? – dijo no muy convencido.&lt;br /&gt;-         Porque el encapuchado que despertó al que has lanzado por el aire le dijo que tenía que encontrar a 3 personas, y tú, Lewis Evans, eres una de ellas.&lt;br /&gt;-         Iré con vosotros – dijo tras varios segundos dubitativo.&lt;br /&gt;-         Perfecto. Vamos a ayudar a…&lt;br /&gt;-         Pero antes… para saber si estáis a mi altura y que puedo aprender nuevas habilidades… ¡Tendréis que atraparme! – y saltó.&lt;br /&gt;Creía que ya lo había visto todo, pero estaba equivocado. Nunca pensé que las habilidades pudieran llegar tan lejos.&lt;br /&gt;-         ¿Ahora que harás Vince? – dijo Sam mirando donde unos segundos antes estaba Lewis.&lt;br /&gt;-         Intentaré hacer lo mismo, sólo me tengo que concentrar.&lt;br /&gt;Y eso hice, más que nunca., luego corrí, corrí y corrí creyendo plenamente que lo podía conseguir. Di un pequeño saltó y… ¡Atravesé la pared! ¡Pude! Y allí encontré a  Lewis riéndose junto a otra pared.&lt;br /&gt;-         ¡Hombre has podido! Eres bueno. Pero no creo que me atrapes – y traspasó otra pared.&lt;br /&gt;Volví hacer lo mismo que antes y cuando la traspasé, Lewis acababa de pasar la siguiente pared.&lt;br /&gt;Corría, corría y corría pero no lo atrapaba. Siempre era 3 pasos y pequeño salto, 3 pasos y pequeño salto. Intenté atajar por un lado cuando me fijé que siempre hacíamos el mismo recorrido, pero lo perdía de vista hasta que volvía a aparecer y vuelta a empezar. Con el cuerpo que tenía no tendría que correr mucho, pero con esas piernas tan largas era imposible atraparlo. Pensé que ya se cansaría, pero con el paso del tiempo me daba cuenta que el que se cansaba era yo. Así que decidí utilizar la máxima velocidad mientras traspasaba paredes. Sabía que aquello me podía fundir, pero tenía que intentarlo. Corrí, 3 pasos y pequeño salto, 2 pasos y pequeño salto, 1 paso y pequeño salto. Había habitaciones que ni pisaba en ellas de los saltos que pegaba. En pocos segundos lo abracé por detrás y caímos rodando al suelo. Después del forcejeo conseguí quedar yo arriba. Lo cogí por los tirantes y lo sacudí contra el suelo.&lt;br /&gt;-         ¡Vale! ¡Vale! No me mires de esa manera.&lt;br /&gt;Pude controlarme y lo solté.&lt;br /&gt;-         Ahora volvamos a tú casa –  dije a la vez que me levantaba.&lt;br /&gt;Una familia entera nos miraba. Los que llevaban gafas lo hacían por encima de ellas, los que comían no masticaban y otros aún tenían el vaso en la boca.&lt;br /&gt;-         Perdón – ofrecí mi mano a Lewis para que se levantara y la aceptó – Ya nos vamos – fue lo único que se me ocurrió decir.&lt;br /&gt;Salimos de allí por la puerta y bajamos las escaleras. No sabía donde estábamos, pero aquel no era el piso de Lewis. “Será otro bloque” pensé.&lt;br /&gt;Cuando al fin encontramos su piso, subimos y Carl estaba charlando con Sam sentado en un sofá.&lt;br /&gt;-         ¿Te encuentras bien Carl?&lt;br /&gt;-         Sí. Hace un rato estaba mareado, pero ya se me ha pasado.&lt;br /&gt;-         Bien – miré a Lewis que estaba justo al lado – Ha decidido venir con nosotros.&lt;br /&gt;-         Bueno – se levantó – la espera a valido la pena – le ofreció la mano a Lewis – Te pido disculpas por haberte querido atacar.&lt;br /&gt;-         Y yo por haberte hecho daño – le aceptó la mano – Con inmovilizarte hubiese sido suficiente.&lt;br /&gt;-         ¿Cuántas habilidades sabes hacer? – pregunté.&lt;br /&gt;-         Algunas. No muchas.&lt;br /&gt;-         Ya nos las enseñarás – dije – pero antes volvamos a Lufkin, os dejaremos allí antes de hacer la última visita. Tocad mi mano – la puse al centro y los 3 pusieron la suya encima.&lt;br /&gt;De golpe aparecimos en la casa de Carlisle. Utilizar aquella habilidad ya era habitual para mí, pero Sam todavía seguía asombrándose y Lewis estaba alucinando.&lt;br /&gt;-         Nosotros 2 nos vamos a buscar al último de la lista. Nos os mováis de aquí –Puse mi mano en el hombro de Carl – ¡Vamos!&lt;br /&gt;Todo empezó a temblar. Los muebles y los objetos que yacían encima de ellos también lo hacían e iban cambiando de forma o desaparecían, hasta que con 4 cambios el comedor de Carl se convirtió en el de los padres de Mary. Ella nos aguardaba en el sofá tomando una taza de café.&lt;br /&gt;-         ¡Mary! – grité. Sus ojos azules eran tan bonitos… pero no me miraba a mí, sino a Carlisle.&lt;br /&gt;-         Yo soy Carlisle Swan – dijo acompañado de su estúpida sonrisa.&lt;br /&gt;-         Ey Mary, que estoy aquí, Vince – dije sin hacer caso a la presentación de Carl.&lt;br /&gt;Ella me miró,  pegó un salto hacia mí y me abrazó. "Cuanto en falta echaba esto" pensé.&lt;br /&gt;-         ¡Vince! Sabía que vendrías a buscarme – me dio un beso en los labios – después de… – la callé con otro beso pero este más efusivo bajo la atenta mirada de Carl. No podía consentir que dijera nada de los 3 encapuchados que estuvieron en su casa. No le había contado toda la verdad a Carlisle, posiblemente él a mí tampoco.&lt;br /&gt;-         Tranquila, ya estoy aquí.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo has sabido que estaría en casa de mis padres?&lt;br /&gt;-         Tu casa quedó destrozada, y se me ocurrió que estarías aquí. Ahora te llevaré a un sitio más seguro.&lt;br /&gt;-         Primero quiero saber su historia – propuso astutamente Carl.&lt;br /&gt;-         Sí, claro – dijo modestamente Mary – pero antes os prepararé café – empezó a andar hacia la cocina.&lt;br /&gt;-         Ya sabes que a mí no me gusta – le advertí.&lt;br /&gt;-         ¡Quieta! ¡No quiero café! Estoy cansado y quiero volver a casa. He dejado allí a 2 desconocidos – gruñó Carl.&lt;br /&gt;-         De acuerdo – Mary volvió y se sentó al sofá.&lt;br /&gt;Vestía con una falda azul celeste excesivamente corta, conjuntada con medias azul oscuro. La camisa morada que llevaba me pareció muy pequeña, o los pechos le habían crecido consideradamente. Llevábamos casi un mes sin vernos y sólo tenía ojos para Carl. No paraba de mirarlo a la vez que movía rápidamente la pierna que colocó encima de la otra al cruzarlas.&lt;br /&gt;-         Quiero que me expliques cómo te despertaron, por qué no te ha sorprendido que 2 personas aparezcan delante de ti y… y si Vince es bueno en la cama – y empezó a reírse con esa risa tan peculiar entrecortada que tenía mientras me miraba.&lt;br /&gt;-         Serás imbécil. Siempre haciendo las mismas bromas. No te cansarás nunca – la miré – Evidentemente no hace falta que contestes a lo último.&lt;br /&gt;Ella sonrió y empezó hablar. “Por favor que no diga nada” supliqué.&lt;br /&gt;-         Todo ocurrió el pasado 2 de noviembre. Yo me encontraba en mi casa sentada mirando la televisión – “primera mentira” ella no tenía televisión, no quería – cuando de repente apareció un encapuchado. Me inmovilizó y me despertó – a medida que la escuchaba me moría de ganas por saber cómo había salido ilesa de los 3 encapuchados y como era posible que tuviera poderes – “¡Mary Lauper has sido despertada!” y me advirtió de que alguien vendría a buscarme. Pero nunca pensé que fuera Vince. Se fue de New York de golpe sin decir a donde iba – “segunda mentira” – Al principio no lo había reconocido hasta que ha dicho su nombre. En poco más de un mes le ha crecido bastante el pelo, no se ha afeitado y viste bastante sucio.&lt;br /&gt;-         Muy bien – dijo Carl – ¿Sabes hacer alguna habilidad?&lt;br /&gt;-         Sí. Esto… – desapareció y entró por la puerta del comedor – …Y algo más.&lt;br /&gt;-         Eso ha estado bien. Vendrás con nosotros. Acércate.&lt;br /&gt;Carl colocó sus manos encima de cada uno y aparecimos en el comedor de su casa. Lewis estaba bebiendo una lata de cerveza sentado en el sofá con los pies cruzados encima de la mesa. El ruido de una máquina que provenía del fondo del pasillo interrumpía el incómodo silencio.&lt;br /&gt;-         ¿Dónde está Sam? – le pregunté – Tenemos que hablar. Ya estamos todos.&lt;br /&gt;-         Está por allí – señaló con el dedo al fondo del pasillo – Ha encontrado piezas de ropa y una máquina de coser y se ha vuelto loco.&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué está utilizando la máquina de coser de mi abuela?! – el grito hizo que la máquina cesara.&lt;br /&gt;Sam se acercó a nosotros caminando. Llevaba tanta ropa en las manos que solo le veíamos las gafas. Cuando llegó hice las presentaciones.&lt;br /&gt;-         Chicos, esta es Mary – ella saludó con un gesto tímido – y ellos son Lewis – este levantó la mano – y él Sam.&lt;br /&gt;-         Hola Mary – saludó Sam – Como sabía que vendrías y seríamos 5, acabó de hacer 5 chaquetas negras de cuero con una capucha cada una. Quería poner vuestros nombres en cada una de ellas pero no me ha dado tiempo. Sólo he puesto él mío y el de Lewis en rojo.&lt;br /&gt;-         ¿Por eso me has preguntado el nombre? Joder tío que cutre, si lo llego a saber no te lo digo. Pero muchas gracias, me irá de puta madre para protegerme del calor que hace en Texas – le agradeció Lewis con cierto sarcasmo.&lt;br /&gt;A medida que las iba repartiendo y cada uno cogía la chaqueta que le daba Sam, Carlisle las miraba con los ojos bien abiertos. Intentaba ocultar lo que pensaba, pero con sólo verle la cara era suficiente. “Está pensado lo mismo que yo” “Está tan asustado como yo” “Ahora empiezo a entenderlo todo” “Por fin ahora empezará el verdadero juego” pensé.&lt;br /&gt;-         ¡Qué chaquetas más bonitas Sam! – fui el único que se lo agradecí con una sonrisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-4034730750135162132?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/4034730750135162132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/09/has-sido-despertado-capitulo-7.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4034730750135162132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4034730750135162132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/09/has-sido-despertado-capitulo-7.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 7'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-7382072362153755596</id><published>2009-07-16T18:49:00.000-07:00</published><updated>2009-07-16T18:56:56.771-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 6</title><content type='html'>&lt;strong&gt;6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vince Lekker y Carlisle Swan. St. Paul, Minnesota. 29/11/2007. Jueves. 17:42 horas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No había ascensor, así que tuvimos que subir caminando por las escaleras ya que varios vecinos bajaban por ellas y no podíamos utilizar ninguna habilidad, habíamos acordado que no haríamos uso de ellas con gente cerca. A medida que avanzábamos por aquellas escaleras extremadamente estrechas y empinadas que casi parecían de caracol pude oír como Carl se cagaba en todo “¡Maldito muchacho de mierda! ¿Quién le mandaría vivir en una séptima planta?”. En cada planta había un pasillo largo y también estrecho, uno que trazaba hacia la derecha y otro hacia la izquierda donde al final de cada uno daba a 2 puertas viejas y estas lo hacían a las casas. Cuando llegamos a la séptima planta nos dimos cuenta que aquella no era una excepción, estaba igual de vieja, sucia, con la pared llena de grietas y la madera podrida, eso si, no había visto ningún escarabajo, todo lo contrario que en las demás. Giramos hacia la derecha y entramos por la puerta que estaba abierta de par en par con el número 4 arriba. Al entrar percibimos que allí hacía más frío que en las escaleras y la casa estaba en las mismas o peores condiciones que ellas. Escuchábamos un ruido constante y repetitivo.&lt;br /&gt;- Pasad, pasad. Tranquilos – dijo una voz que provenía del fondo del pasillo.&lt;br /&gt;Cuando lo cruzamos había un muchacho, en lo que parecía el comedor, sentado en una silla utilizando una máquina de coser. Padecía de sobrepeso, era pelirrojo, tenía la cara llena de pecas, especialmente una bastante gorda en el centro de la nariz chata donde se sostenían las gafas redondas que llevaba. Parecía bastante concentrado mirando a la prenda que cosía, moviendo rápidamente las manos.&lt;br /&gt;- Sentaos en el sofá que está delante mío por favor – no nos miró al decírnoslo.&lt;br /&gt;Nos sentamos en él. Estaba sucio, pero no nos importó porque nosotros también lo estábamos.&lt;br /&gt;- ¿Eres tú Sam Slade? – le pregunté.&lt;br /&gt;- Sí – aún seguía cosiendo – me dijeron que alguien vendría a buscarme – paró y nos miró con frialdad – y desde entonces he estado esperando.&lt;br /&gt;- Hemos venido tan rápido como…&lt;br /&gt;- ¿Quién de vosotros es Carlisle? – me interrumpió.&lt;br /&gt;- Soy yo – dijo Carl después de mirarme dubitativo.&lt;br /&gt;- Sabía que tú vendrías pero él no – me miró - ¿Quién eres?&lt;br /&gt;- Vince – cogí aire – Hemos venido porque sabemos que tienes poderes y tenemos intención de llevarte a Lufkin, una pequeña ciudad que está en Texas.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Nosotros llevamos más de 3 semanas entrenándonos – dijo Carl – entrenando nuestras habilidades ¿No te dijeron nada después de despertarte?&lt;br /&gt;- Sólo me dijo que alguien vendría a buscarme – concluyó.&lt;br /&gt;- ¿Y qué esperabas que ocurriera cuando pasara? – por la mirada que me lanzó Carl, él también hubiese hecho la misma pregunta. No le hacía ninguna gracia que me avanzara a él.&lt;br /&gt;- Pues… que me… – le caían gotas de sudor por la frente – que me dirías lo que hacer y por qué me despertó.&lt;br /&gt;- Joder chaval te lo estamos diciendo – Carl se levantó malhumorado del sofá – ven a Lufkin con nosotros. Allí te enseñaré todo lo que sabemos.&lt;br /&gt;- ¡Yo también os puedo enseñar cosas! – dijo ante mi asombro.&lt;br /&gt;Hilos totalmente visibles salían de sus manos inmovilizando por completo a Carlisle.&lt;br /&gt;- ¡Pero de dónde coño ha salido todo esto! – chillaba mientras cientos de hilos azules se colocaban a su alrededor.&lt;br /&gt;Pegué un salto hacia atrás. Sam parecía bastante asustado por estar haciendo aquello y no paraba de mirarme con los ojos bien abiertos “¿Quería decirme algo?” “¡¿Quería que matara a Carlisle?!” Carl ya estaba tapado por completo, parecía un capullo de mariposa, era imposible que viera lo que estaba ocurriendo. No podía dejar que aquella situación durara más, Carl y yo habíamos hecho un acuerdo. “Mata a Carlisle Swan” me susurraba una voz “es tu destino” continuaba. Decidí hacerlo. Corté todos los hilos de una ráfaga de viento ante la mirada atónita de Sam. Los hilos que segundos antes habían envuelto a Carl se cayeron por si solos y el muchacho empezó a correr hacía la puerta.&lt;br /&gt;- ¡Pero dónde vas tú, gordo! – dijo Carl muy enfadado.&lt;br /&gt;Levantó la mano hacía Sam y este se detuvo de repente. “¿Desde cuándo sabe hacer eso?” pensé. Movió con brusquedad el brazo apuntando a sus pies y el chico, como si fantasmas enfurecidos lo empujaran, cayó en ellos.&lt;br /&gt;- ¿A dónde crees que ibas amigo? – le preguntó Carl.&lt;br /&gt;- A ningún sitio, señor – hubiera apostado todo el dinero del mundo a que estaba a punto de mearse encima.&lt;br /&gt;- ¿Señor? – se río Carl – Ahora soy señor, ¿eh? – me miró – ¿Tú qué dices Vince? ¿Tengo cara de “señor”?&lt;br /&gt;- Déjalo en paz Carl – lo quería matar, no me cabía la menor duda, y yo tenía que evitarlo – Si hubiese querido matarte, lo hubiera hecho sin problemas.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué huía Vince? – clavó sus ojos en los de Sam – ¿eh? ¿Por qué huías?&lt;br /&gt;- Que… que… que… – hubiera ganado la apuesta porque un pequeño charco se estaba formando de bajo de sus pantalones – que… quería demostrar que… que… que…que estaba a vuestro nivel – acabó la frase a la misma vez que lo hacía de orinarse.&lt;br /&gt;- Está temblando Carl. Déjalo en paz. Dice la verdad – intenté convencerle – Parece que ha aprendido la lección.&lt;br /&gt;- ¡Mierda! ¡Joder Vince! ¡Ha intentado matarme!&lt;br /&gt;- ¡Pero no lo ha hecho! Entramos en su casa como si nada y le decimos que tenemos poderes ¿No has pensado que su encapuchado le dijera que nos matara? Ha hecho exactamente lo mismo que nosotros, así que tendremos que ganarnos su confianza al igual que hicimos nosotros el uno con el otro.&lt;br /&gt;Pasaron unos cuantos segundos en que sólo se escuchaba el “xof” “xof” de Sam al retorcerse en el charco.&lt;br /&gt;- Está bien – soltó a Sam – Tienes razón. No lo había pensado – lo miró – Y ni se te ocurra intentarlo otra vez.&lt;br /&gt;- Muy bien – dije – ¿Sabes hacer algo más Sam?&lt;br /&gt;- No – dijo tímidamente.&lt;br /&gt;- Entonces te queda mucho que aprender – concluí.&lt;br /&gt;Carl cogió a Sam y lo puso de pie. Nos tocó el hombro a los 2 y dijo:&lt;br /&gt;- Siguiente parada, Phoenix.&lt;br /&gt;Aparecimos en medio de una plaza inmensa envueltos de gente, algunos nos miraban incrédulos y otros lo hacían al cielo. Sam sólo sabía que dar vueltas sobre si mismo. Los 2 nos dimos cuenta de que se había vuelto a mear, pero no quisimos decir nada, él lo intentaba disimular.&lt;br /&gt;- No puedes hacer esto Carl. Sólo dijimos de ir a buscar a Sam – miré al muchacho – Va en pijama – era totalmente amarillo con muchas estrellas rojas chillonas – y joder que pijama. Con esto no pasaremos desapercibidos.&lt;br /&gt;- Me dijiste que después de buscar a Sam y Lewis iríamos a buscar a tu chica.&lt;br /&gt;- Ya. Entonces no perdamos más tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-7382072362153755596?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/7382072362153755596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/07/has-sido-despertado-capitulo-6.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/7382072362153755596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/7382072362153755596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/07/has-sido-despertado-capitulo-6.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 6'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-8433320750249054242</id><published>2009-06-29T06:38:00.000-07:00</published><updated>2009-06-29T06:39:32.951-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 5</title><content type='html'>&lt;strong&gt;5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vince Lekker y Carlisle Swan. Lufkin, Texas.  29/11/2007. Jueves. 17:23 horas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Llevábamos más de tres semanas buscando a Lewis Evans, Sam Slade y Mary Lauper. Evidentemente no le había dicho nada sobre ella. No podía contar que existía alguna relación con Mary. Quería protegerla y por lo tanto retrasar nuestro encuentro que parecía inevitable por mucho que me esforzara. Había buscado información, algo que me asegurara que estuviera bien. La última vez que la vi estaba tendida en el suelo de su casa, a los pies de aquellos encapuchados.  -         Esa Mary Lauper vivía también en New York como tú – dijo Carlsile al entrar a la habitación ojeando unos cuantos folios que llevaba en la mano.&lt;br /&gt;-         ¿Si? Bueno allí vive mucha gente Carl… – dije sin dejar de mirar el monitor del ordenador – ¿Estás seguro que es ella a la que estamos buscando?&lt;br /&gt;-         Y tanto. Es más, es una de los 478 supervivientes.&lt;br /&gt;-         No sé que decirte. No estoy seguro…&lt;br /&gt;No sabía mentir. Nunca se me había dado bien. Cuando era pequeño, en la escuela, la maestra no tenía que hacer mucho esfuerzo para saber quien le había tirado una bola de papel, o quien había pegado a quien, o quien había roto algo y a quien, sólo con que me preguntara a mí era suficiente. Por culpa de aquello los compañeros de clase más abusones me habían llegado a pegar alguna que otra paliza. Yo no era fuerte, nunca lo había sido, pero aquellos días que había pasado en Lufkin con Carl parecían haber despertado en mí las fuerzas que tanto supliqué a Dios cuando era pequeño.&lt;br /&gt;Carl y yo obtuvimos los poderes el mismo día, al parecer a la misma hora. Habíamos hablado de ello muchas veces, también de nuestro pasado y del presente. Decidimos que lo mejor que podíamos hacer era desarrollar nuestras habilidades cuanto antes mejor porque nuestra prioridad era encontrar a las 3 personas con poderes y sería mejor que no nos sorprendieran. Por ello, ambos llevábamos entrenando medio mes. Él era más fuerte físicamente, medía casi 2 metros, sabía hacer más habilidades que yo y las utilizaba mejor. Yo en cambio era todo lo contrario, desde el primer día me puse ha hacer pesas 5 horas diarias, mi cuerpo se tendría que haber resentido pero no fue así. Luego Carl me enseñaba algunas habilidades como volar, pero más bien que volar lo que hacía era sostenerme en el aire unos pocos segundos para luego caer de pie a tierra, en cambio él sabía desplazarse con rapidez de un lado a otro, pero sólo a 2 palmos del suelo. También probamos nuestra velocidad, con un cronómetro observamos como hacíamos 100 metros en poco más de 5 segundos. Tardé poco en saber todo lo que él sabía y juntos aprendimos que no sólo por nuestras manos podíamos desprender rayos, sino que también hielo y fuego, este último fue un tanto peligroso cuando lo descubrimos porque quemamos muchos árboles antes de saber cómo utilizar el hielo. Tardamos poco en darnos cuenta que utilizar nuestras habilidades nos causaba mucho cansancio y sueño, sobretodo sueño, dormíamos más de 14 horas cada día. Y las horas restantes entrenábamos o buscábamos información de las 3 personas, que es lo que estábamos haciendo en aquel momento.&lt;br /&gt;-         Hombre Vince tiene que ser ella – se sentó a mi lado removiendo los folios como si entre ellos hubiera perdido algo – por los telediarios y periódicos salió una noticia de ella, era la única de todos los supervivientes que no tenía ningún rasguño  – levantó la cabeza para mirarme –  ¿La conocías?&lt;br /&gt;-         No – volví a mentir.&lt;br /&gt;-         No me gusta que me mientan – apartó la vista de mis ojos oscuros – sé que compartisteis clase en la Universidad.&lt;br /&gt;-         No me jodas Carl – al decir aquello ya me había delatado. No podía ocultarlo más – vayamos primero por los otros 2. Por favor.&lt;br /&gt;-         Está bien, está bien – se puso de pie – es hora de encontrar a Sam Slade, pero cuando le toqué a Mary Lauper me tendrás que explicar que relación tienes con ella.&lt;br /&gt;-         Me parece justo – no me lo parecía – ¿Sam Slade era el que vivía en St. Paul?&lt;br /&gt;-         Exacto. St. Paul, capital de Minnesota ¿Has estado alguna vez?&lt;br /&gt;-         No. Nunca me ha gustado viajar, me mareo con facilidad – aquello era verdad. Desde pequeño que me ponía muy nervioso al viajar, por esa razón no había ido a otro lugar que no fuera New York, haciendo excepción de este último,  Lufkin.&lt;br /&gt;-         Pues estás de suerte. Yo si he estado ¿Preparado? ¡Vamos! – Cerró los ojos y me tocó el hombro con su mano izquierda. Todo empezó a temblar y de repente aparecimos en una calle de St, Paul. Me pregunté si era sensato hacer aquello ya que algunas personas nos podían ver.&lt;br /&gt;En St. Paul residían algo más de 250.000 personas. Sólo allí ya había 4 personas llamadas Sam Slade.&lt;br /&gt;A medida que caminábamos la gente nos miraba con cara de asombro. Vestíamos con camiseta corta y rota, tejanos azules pero casi marrones por culpa del barro del bosque, botas negras pero destrozadas y debíamos oler a horrores porque nadie se encontraba a 5 metros de nosotros, yo juraría que llevaba casi una semana con la misma ropa, quizá Carlisle más.&lt;br /&gt;Todavía faltaba tres semanas para que llegara el invierno pero en St. Paul ya lo había hecho, y de sobras. Caían copos de nieve del tamaño de un puño y con mucha intensidad. Hacía un frío terrible y para colmo el fuerte y gélido viento nos lanzaba los copos a la cara. Mientras miraba al cielo y veía caer la nieve recordé leer en un artículo, hacia ya unos años, que en 1885 un reportero neoyorquino dijo “St. Paul es otra Siberia apta para habitar en invierno”, ofendidos por aquellas palabras el partido que gobernaba por entonces decidió demostrar que no sólo era habitable sino que sus ciudadanos estaban muy vivos en aquella temporada del año, y en consecuencia nació el Carnaval de Invierno, y desde entonces cada año por estas fechas la ciudad congrega a mucha gente procedente del resto del país.&lt;br /&gt;Cuando ya llevábamos unos cuantos minutos caminando sobre aquella blanquecina nieve y no podía soportar más aquel frío, decidí hablar con Carl. Desde que llegamos no habíamos intercambiado ni una sola palabra, yo me había limitado a seguirlo unos pasos más atrás.  &lt;br /&gt;-         Oye Carl ¿Tenemos que caminar mucho más? – dije cuando conseguí ponerme a su altura.&lt;br /&gt;-         No. Ya estamos llegando ¿Tienes frío? – dijo con una leve sonrisa.&lt;br /&gt;-         Pues sí, y bastante.&lt;br /&gt;-         ¿Pero no naciste en Seattle Vince? Allí también hace frío.&lt;br /&gt;-         Sí, pero no tanto como aquí – él sabía que me mosqueaba que acabara las preguntas con mi nombre – ¿Es que no te acuerdas? También estuviste allí cuando me fuiste a buscar – recordé. Días atrás Carl me había contado que no fue casualidad nuestro encuentro en el avión. Él venía de Seattle porque me había ido a buscar ya que en New York no me encontró, afortunadamente buscó en la casa equivocada ya que los 7 años me mude al norte de la ciudad.&lt;br /&gt;-         Baah – resopló – no me lo recuerdes. Fui para nada.&lt;br /&gt;-         Pero lo que no entiendo es por qué no te desplazaste con la habilidad.&lt;br /&gt;-         Como bien sabes sólo nos podemos teletransportarnos a un sitio que ya hayamos ido.&lt;br /&gt;-         Ya ¿pero para volver por qué no lo hiciste?&lt;br /&gt;-         Apenas sabía como utilizar poderes, y tampoco sabía que podía hacerlo – concluyó.&lt;br /&gt;-         Ya. No perdiste el tiempo para irme a matar.&lt;br /&gt;-         ¿Qué querías que hiciera? Ya te expliqué en la situación que me encontraba – se detuvo y me miró fijamente a los ojos – ¿A qué viene eso ahora Vince?&lt;br /&gt;-         A nada, a nada. Lo siento – no pude mirarle a la cara al disculparme – Sé que confías en mí y no quiero que pienses que yo en ti no.&lt;br /&gt;-         Bueno, dejémoslo ya – me puso el brazo alrededor del cuello y señaló a una puerta bastante sucia - ¿Ves esa puerta de allá?&lt;br /&gt;-         Sí – la pude ver por muy lejos y pequeña que estuviera y fuera la puerta.&lt;br /&gt;-         Allí es donde vive Sam Slade. Vamos.&lt;br /&gt;Cuando llegamos allí y alcé la mano para hacer sonar el timbre vi que el piso tenía 7 plantas.&lt;br /&gt;-         7º4º – dijo Carl para no perder tiempo al ver que yo había hecho el amago de picar.&lt;br /&gt;-         ¿Y qué le digo? “Hola venimos desde Lufkin para que vengas con nosotros, sabemos que tienes poderes”&lt;br /&gt;-         No podría hacerlo mejor.&lt;br /&gt;Aquellas palabras no fueron las que hicieron que tocara el timbre pero lo hice. Una, dos, tres, cuatro veces piqué hasta que al fin una voz triste y de chico adolescente respondió por el interfono:&lt;br /&gt;-         ¿Diga?&lt;br /&gt;-         Hola ¿Hablo con Sam Slade? – pregunté no muy convincente.&lt;br /&gt;-         ¿Quién pregunta por él? – dijo al cabo de permanecer unos segundos en silencio.&lt;br /&gt;-         Queremos hablar con él por un asunto importante – estaba claro que no quería delatarse, pero yo ya sabía que aquella era la persona a la que estábamos buscando porque Carl ya me había informado de que Sam era un chico de unos 16 años traumatizado por la muerte de sus padres hacía pocos meses atrás.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo de importante? – volvió a preguntar el muchacho.&lt;br /&gt;-         Chico, sabemos que tienes poderes ¿Nos dejas subir o tenemos que entrar por la fuerza? – dijo Carl con voz amenazante.&lt;br /&gt;-         ¡¿Poderes?! – dijo exaltado.&lt;br /&gt;-         Mierda nos hemos equivocado…&lt;br /&gt;“Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiim” el timbre me interrumpió.&lt;br /&gt;-         Pasad. Os estaba esperando – dijo el chico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-8433320750249054242?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/8433320750249054242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/06/has-sido-despertado-capitulo-5.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/8433320750249054242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/8433320750249054242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/06/has-sido-despertado-capitulo-5.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 5'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-3936403459002549878</id><published>2009-06-12T12:29:00.001-07:00</published><updated>2009-06-12T12:29:53.647-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 4</title><content type='html'>&lt;strong&gt;4&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince Lekker. Lufkin, Texas.  5/11/2007. Lunes. 9:15 horas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los altos y hermosos abetos que se encontraban al nuestro alrededor se convertían en ceniza a medida que Carlisle y yo utilizábamos más energía para que alguno de los 2 cayera.&lt;br /&gt;5 metros era la distancia que nos separaba del un al otro, pero el choque de los rayos hizo que nos desplazáramos 10 metros hacia atrás, provocando así una larga grieta en línea recta en el suelo. Los rayos de ambos nos cegaba y el ruido que en un principio hizo el impacto había sido muy fuerte, pero no había ni punto de comparación con el que hacía ahora. En mi vida me había caído un rayo cerca, pero el estruendo que sentía allí no debería ser muy diferente.   &lt;br /&gt;Aquellas chispas eléctricas aparentemente inofensivas en nuestras manos habían causado una larga cola azul, estrecha y ondulada con pequeñas, y algunas no tan pequeñas, chispas eléctricas que salían de ella.&lt;br /&gt;Sabía perfectamente cuando él daba más energía porque la cola se hacía cada vez más gruesa y entonces yo me veía obligado a devolverle la misma dosis o más. No aguantaría mucho más aquel ritmo, apenas me quedaban fuerzas y él seguía allí de pie, tan campante, con su estúpida sonrisa desde que le dije que era Vince Lekker. Todo había pasado tan rápido. Él también me andaba buscando. ¿Cómo es que también tenía poderes? ¿Le había ocurrido lo mismo que a mí? Pero entonces ¿por qué nos atacamos el uno al otro?&lt;br /&gt;-         ¡Sé que no aguantarás mucho más Vince! – cogió otra vez aire para volver a gritar – ¡Apenas te quedan fuerzas! ¡Ríndete ahora y te juro que no te dolerá!&lt;br /&gt;-         ¡No puedo rendirme! ¡Me dijeron que tenía que acabar contigo! – "¿pero por qué?" volví a pensar en ese instante.&lt;br /&gt;-         ¡Qué curioso, a mí me dijeron lo mismo! ¡Qué matara a Vince Lekker para salvar el mundo! – con un empujón de manos añadió más energía. El cabello de ambos se nos lanzó hacia atrás por culpa del viento que producía la cola e incluso algunos abetos empezaban a caer.&lt;br /&gt;-         ¡¿Para salvar al mundo?! – no entendía nada ¿Entonces los encapuchados que querían matarme intentaban salvar al mundo? ¿Y el encapuchado que me salvó, que me despertó, quería que yo estuviera vivo para destruirlo? Pero me dijo que yo “debía reescribir el destino del que nos apartamos” ¿eso era malo? – ¡Yo no quiero destruir el mundo! – dije al fin – ¡Yo quiero salvarlo! – añadí la misma dosis de energía para que no acabara calcinado.&lt;br /&gt;-         ¡¿Salvarlo de quién?! ¡Yo ya lo estoy salvando de ti! – volvió añadir más energía.&lt;br /&gt;-         ¡¿Y si no soy yo el Vince Lekker que buscas?! ¡Ya sabes que yo no quiero destruir el mundo! – estaba completamente seguro que yo era el Vince Lekker que estaba buscando ¿pero qué decirle cuando no te quedan fuerzas? Añadí la poca energía que tenía ya con una rodilla hincada en el suelo.&lt;br /&gt;Ante mi asombro la cola azul tan resplandeciente desapareció volando atolondradamente hacía el cielo dejando un estruendo que me lanzó varios metros hacia atrás. Desde el suelo alcé la vista y vi como Carlisle se acercaba corriendo a gran velocidad hacia mí “¿corriendo o volando?” No lo pude ver bien. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba delante de mí. Se agachó, puso la mano en mi hombro derecho y me dijo:&lt;br /&gt;-         Demuéstrame que quieres salvar al mundo.&lt;br /&gt;El bosque empezó a temblar, también yo y él. Cuando parpadeé estaba en el bosque, pero cuando lo hice de nuevo estábamos en un callejón sucio.&lt;br /&gt;-         ¿Ves aquel hombre de allí? – dijo mirándome con aquellos hipnotizadores ojos verdes. Yo asentí – Pues mátalo. Me dijeron que después de ti me ocupara de él. Llevo vigilándolo unos pocos días aquí, en Los Angeles, pero no ha hecho nada que no sea remover basura por este callejón.&lt;br /&gt;-         Si tú mismo dices que no ha hecho nada… ¿Por qué matarlo?&lt;br /&gt;-         Levántate – me extendió su mano. La acepté y me puse de pie – Hará menos de una semana – prosiguió – el negocio de toda mi vida, el negocio de cual toda mi generación Swan se ha ganado el pan, iba a desaparecer. Tenía planeado dejarlo y ponerme a trabajar en otra cosa, pero un día que decidí ir a cortar leña, de pronto vino un encapuchado con una chaqueta negra. Me inmovilizó. Colocó una mano encima de mi cabeza. Tenía la sensación de que la cabeza me iba a estallar pero dijo “¡Carlisle Swan has sido despertado!” Entonces el dolor cesó. Me sentía como nunca ¿Te suena verdad? – dijo entre risas – Me contó que yo ahora podría cortar leña 10 veces más rápido, pero que si no quería perder esa habilidad tenía que, por orden de preferencia, matar a Vince Lekker, luego a Mark Morgan – señaló al hombre que miraba dentro de la basura – y encontrar 3 personas más que también tenían mi poder.&lt;br /&gt;-         ¿Pero hacer todo esto por sólo cortar 10 veces más rápido? – una parte de mí podía entender su situación ¿pero matar por ello?&lt;br /&gt;-         Todavía no he acabado – hizo una pausa para tragar saliva y prosiguió – Antes de irse me dijo, y te lo diré con palabras textuales “El mundo depende ti, depende de lo que hagas. Tener esas habilidades conlleva una gran responsabilidad. Mata a Vince Lekker y salvarás al mundo.” Entonces desapareció dejándome allí con un montón de preguntas rondando por mi cabeza.&lt;br /&gt;-         Pero, pero, pero… – me puse muy nervioso, gotas frías de sudor amenazaban en caer por la frente. Él tenía más razones para matarme que yo a él – Pero yo quiero salvar al mundo ¡Yo no soy malo, no soy un villano! – lo cogí por la camisa – ¡No tenemos por qué hacerlo! ¡No tienen derecho ha decidir por nosotros! – le solté. Él me miraba con ojos incrédulos – Salvemos al mundo juntos. Podemos hacerlo. Luchemos contra el mal. Podemos. Lo sé. Podemos salvar al mundo.&lt;br /&gt;-         Joder – dijo sin dejar de mirarme, sin dejar de pestañear – Perderé  mi habilidad y ya no lo podría salvar.&lt;br /&gt;-         ¿Pero es qué te crees esa mierda? ¿Lo has visto desde que te despertó? ¡Podrían estar jugando con nosotros Carlisle!&lt;br /&gt;-         Pero es que…&lt;br /&gt;-         Pero es que ¿qué? Primero era matarme a mí y no lo has hecho. Ya no hay marcha atrás. No creo que me hayas contado todo esto para ahora matarme.&lt;br /&gt;-         Te lo he contado para que entendieras porqué debo matarte – le volvió esa estúpida sonrisa.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo? – “¿Ya está?” “¿Va a matarme así sin más?” pensé.&lt;br /&gt;-         Jajajajajaja – alguna lágrima le caía por la mejilla – vaya cara que has puesto amigo. Jajajaja.&lt;br /&gt;-         Serás gilipollas – dije sin poder evitar sonreír.&lt;br /&gt;-         Jejeje ¿Crees que podría matarte con lo que me llego a reír contigo?&lt;br /&gt;-         Ahora serios Carlisle ¿Qué hacemos con ese de allí? – dije mirando a Mark Morgan y esperando una única respuesta que me convenciera de toda esta locura que íbamos emprender.&lt;br /&gt;-         Muy bien, serios – lo miró dubitativo durante unos pocos segundos – Déjalo. Sería una estupidez matarlo si no lo he hecho antes contigo.&lt;br /&gt;-         Perfecto. Esperaba esa respuesta. Y ahora explícame eso que te dijo el encapuchado de encontrar a 3 personas más con nuestras habilidades ¿Sabes como se llaman? ¿Sabes dónde las podemos encontrar? – el hecho de pensar que quizá aquellas personas también tendrían nuestras habilidades me producía un escalofrío que recorría por todo el cuerpo, pero a la vez sentía curiosidad ¿Y si esas personas están tan perdidas como nosotros? Tendremos que guiarlos hacia nuestro lado.&lt;br /&gt;-         Oye. Tú me has hecho muchas preguntas. Quizá es hora de que me expli…&lt;br /&gt;-         No tengo nada que explicar – le interrumpí tajantemente con voz tosca. Aquello no le hizo mucha gracia – vino un encapuchado, parecía herido. Me inmovilizó. Puso una mano encima de mi cabeza y me dijo “¡Vince Lekker has sido despertado!”, “mata a Carlsile Swan” y se esfumó.&lt;br /&gt;-         ¡¿Y no te dijo nada más?! – por la expresión de su cara pareció no creerlo.&lt;br /&gt;-         Nada más – me vi obligado a mentir. Era malo mintiendo, pero no le podía explicar todo lo que me pasó, todo aquello de los 3 encapuchados en mi casa y en la de Mary… ¡Ay! Pobre Mary, no había día que no pensara en ella. La dejé allí… en el suelo… – ¿Quiénes son esas personas que tenemos que encontrar? – acabé preguntando disimulando la tristeza que me producía el recuerdo de Mary.  &lt;br /&gt;-         No sé donde están, pero si sé como se llaman: Lewis Evans, Sam Slade y Mary Lauper.&lt;br /&gt;En aquel momento sentí como el mundo caía encima de mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-3936403459002549878?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/3936403459002549878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/06/has-sido-despertado-capitulo-4.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/3936403459002549878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/3936403459002549878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/06/has-sido-despertado-capitulo-4.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 4'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-4127736129178322527</id><published>2009-05-31T13:46:00.000-07:00</published><updated>2009-05-31T13:48:11.825-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 3</title><content type='html'>&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince Lekker. Seattle.  4/11/2007. Domingo. 10:04 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos. Yacía tumbado en mi cama de adolescencia. Vi como la cortina se debatía entre entrar o salir por la ventana ayudada por el viento gélido a la vez que no entendía porqué estaba abierta. Escuché unos pasos que se aproximaban al cuarto. Era mi madre que me traía un té de limón bien caliente.&lt;br /&gt;Hacía ya 7 años que no la veía, al igual que a mi padre. A los 19 años decidí marcharme de casa, no es que no los quisiera, pero creía estar preparado para independizarme. Pese a las súplicas de mis padres me fui a New York e intenté compaginar trabajo con estudios. Fue un fracaso. Tuve que dejar la carrera de empresariales, y era demasiado orgulloso para volver a casa derrotado. Por eso, durante algunos años, los tuve engañados diciéndoles que aún estaba cursando en la universidad.&lt;br /&gt;-         Aquí tienes hijo – me dijo mi madre a la vez que dejaba la taza en la mesita de noche.&lt;br /&gt;-         Gracias mamá.&lt;br /&gt;Me dolía todo el cuerpo, pero no parecía tener nada roto. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? Lo último que recordaba era a Mary llorando… &lt;br /&gt;-         ¿Cuánto tiempo llevo aquí? – pregunté.&lt;br /&gt;-         Más de 2 días. No entiendo por qué no nos dijiste que vendrías, te hubiese ido a buscar tu padre al aeropuerto – dijo ella con el rostro impasible.&lt;br /&gt;-         Pero… ¿Cómo llegué? No lo recuerdo.&lt;br /&gt;-         No fui yo quien te vio primero, fue tu padre – se sentó al filo de la cama – dice que te encontró inconsciente en tu habitación, tirado al suelo con la ropa rota y llena de sangre.&lt;br /&gt;-         ¿Y por qué no me llevasteis al hospital?&lt;br /&gt;-         ¿No lo recuerdas hijo? – dijo una voz tosca entrando en mi habitación – Tú me dijiste que no lo hiciera y llevo 2 días esperando que me respondas porqué.&lt;br /&gt;¿Dos días? ¿Qué le dije que no me llevara al hospital? No recordaba haberle dicho tal cosa, pero de todo lo que me había pasado los últimos días, aquello parecía lo más normal.&lt;br /&gt;-         No sé muy bien que decirte papá…&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué no sabes que decirme?! – me cogió por el cuello de la camisa – ¡Te dábamos por muerto!&lt;br /&gt;-         ¿Muerto? ¿Pero que dices?&lt;br /&gt;-         ¿¡Qué que digo!? ¡Ya me estás explicando cómo es que te encontré tirado en tu cuarto media hora antes de que New York quedara destruida!&lt;br /&gt;-         ¿Destruida? – no quería creerlo.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo puedes pensar que nuestro hijo tuvo algo que ver Bill? – dijo mi madre quitándomelo de encima. &lt;br /&gt;-         Eso no lo sé, pero mírame bien Vince – aquel era el tono que mi padre empleaba para darme sus típicas charlas – a mí no me gusta que me mientan, y menos un hijo mío. Como comprenderás estoy preocupado por ti, pero lo que no entiendo es que no tengas nada – empezó a hablar más fuerte mientras yo permanecía callado con la mirada fija en sus furiosos ojos – no tienes ningún hueso roto y ni un sólo rasguño ¡Explícame de quién coño era toda esa sangre!&lt;br /&gt;-         ¡No lo sé papá! ¡Te juro que yo no he hecho nada malo!&lt;br /&gt;-         ¿¡Pero no puedes explicarme que te pasó, verdad!?&lt;br /&gt;-         ¡No, no puedo! ¡Si lo hiciera me encerraríais en un manicomio!&lt;br /&gt;-         ¡A lo mejor eso es lo que teníamos que haber hecho hace mucho tiempo!&lt;br /&gt;-         Muy bien – me calmé – tranquilo que ya me voy – me puse en pie pese a la incredibilidad de mi padre.&lt;br /&gt;-         Pero Vince… – dijo mi madre que no tenía culpa de lo que estaba ocurriendo.&lt;br /&gt;-         Nada de “peros”, me voy… pero antes, tengo que buscar algo en Internet.&lt;br /&gt;Tenía que hallar respuestas, y de momento sólo había un camino dibujado hacia ellas, Carlisle Swan.&lt;br /&gt;Así que me senté delante del ordenador y lo encendí. En todas las páginas que entré, tenían titulares como: “¡DEFINITIVAMENTE LA MAYOR MASACRE DE LA HISTORIA!” o “CAE OTRO DE LOS 748 SUPERVIVIENTES DE NEW YORK” o “CONFIRMADO, NO FUE UN METEORITO”. En cambio, en algunos periódicos republicanos llevaban titulares más explícitos: “AL QAEDA MATA A MÁS DE 8 MILLONES DE INOCENTES” o “EL TERRORISMO VUELVE A NEW YORK”. Por las pocas noticias que leí, la catástrofe ocurrió el 2 de Noviembre, aproximadamente a las 14:00 h. Aún no se conocían las causas, pero gracias a fotografías tomadas por satélites y helicópteros se veía claramente un cráter de más de 2 quilómetros de diámetro. &lt;br /&gt;Una vez introducido “Carlisle Swan” en el buscador aparecieron algunas páginas sin importancia excepto una, Lufkin, Texas, allí trabaja un tal Carlisle Swan en una empresa que se dedicaba a la tala de árboles. No sabía decir porqué, pero estaba seguro al 100% que se trataba de la persona a la que estaba buscando, a la persona que debía matar. Aún no estaba seguro si sería capaz de hacerlo, pero decidí hacer la maleta, coger algo de dinero, pagarme un billete de avión, plantarme en Lufkin, estar delante de Carlisle y saber con certeza si sería capaz de ello. Pero no vayamos tan deprisa. En el avión hacía Houston conocí a una persona muy peculiar. Se sentó durante todo el viaje a mi izquierda. Aparentaba mi edad, quizá algo mayor. El pelo largo y rubio le llegaba hasta los hombros, tenía unos ojos verdes muy penetrantes que resaltaban aún más gracias a su piel especialmente pálida. Parecía muy alto y corpulento. Vestía un traje negro acompañado de una corbata azul oscuro y llevaba unos zapatos negros limpísimos.&lt;br /&gt;-         ¿Tienes fuego? – me preguntó a las 3 horas de despegar con un tono seco y brusco.&lt;br /&gt;-         No – le dije pensando en que quizá ahora tendría la capacidad de hacerlo – pero creo que aquí no se puede fumar – proseguí.&lt;br /&gt;-         Pfff es verdad – dio un golpe con el puño izquierdo en el techo del avión – ¡Mierda de aviones! – chilló.&lt;br /&gt;-         Creo que sólo quedan unos pocos minutos para aterrizar – puntualicé – seguro que podrás aguantarte.&lt;br /&gt;-         Mira – se incorporó hacia mí – no sé quién coño eres pero creo que nadie te ha pedido tu jodida opinión. Llevamos aquí más de 3 horas juntos y no me has tocado los huevos, si buscas tocármelos los encontrarás ¿Okay amigo?&lt;br /&gt;-         Si, si claro, perdone – lo que menos necesitaba era tener problemas.&lt;br /&gt;-         Jajajaja – empezó a troncharse de risa – joder tío que cara que has puesto, jajajaja, te tenías que haber visto, jajajaja.&lt;br /&gt;¿De qué iba aquel tipo? ¿Qué le había hecho yo para que se riera de mí? Aquello había sido una broma, pero me podía esperar cualquier cosa de él.&lt;br /&gt;-         Jaja – aún seguía riendo, incluso parecía que le caía alguna lágrima – Tranquilo no te voy hacer nada, jeje…je.&lt;br /&gt;-         Ya lo he notado cuando te has reído en mi cara.&lt;br /&gt;-         Hombre no te lo tomes así – me dio una palmada en el hombro – Mira, cuando salgamos nos tomamos un café ¿vale?&lt;br /&gt;-         Lo siento, pero debo de quitarme una cosa de encima cuanto antes mejor.&lt;br /&gt;-         Vale, vale. Cada uno seguirá su camino ¿No eres muy sociable verdad?&lt;br /&gt;-         No es que no lo sea pero… llevo unos días muy extraños.&lt;br /&gt;-         Ya, te entiendo – miró por la ventana – Bueno, creo que ya estamos llegando.&lt;br /&gt;Nos abrochamos los cinturones y al mínimo parpadeo ya estábamos aterrizando en Houston. Salimos del avión y nos despedimos cordialmente. No me había caído especialmente bien, pero tampoco mal, estaba seguro que era una de esas personas que por fuera aparentaba ser de una manera y por dentro de otra.&lt;br /&gt;Me dirigí a la Estación Central, compré un billete hacia Lufkin y en apenas 1 hora ya estaba allí. El pueblo tenía casi 34.000 habitantes, era bonita, acogedora y vivían de la madera ya que prácticamente todas sus afueras eran muy boscosas, y allí era donde debía dirigirme el día siguiente.&lt;br /&gt;Ya era bastante tarde y busqué un hostal. Entré en el primero que encontré porque estaba cansado y me dolía mucho la cabeza y más aún cuando me cobraron 50 dólares por pasar una noche en una habitación, sucia, oscura,  extremadamente pequeña y maloliente, sin mencionar la cena.&lt;br /&gt;Al día siguiente me desperté a las 8 de la mañana para desayunar; pan integral, mantequilla y mermelada de melocotón. Comí tanto como pude para no tenerlo que hacer más durante el resto del día. Una vez fuera del hostal decidí ir en busca de Carlisle Swan. ¿Cómo pretendía matarlo? ¿Con los poderes? Pero a penas los había utilizado y… ¿Sabría utilizarlos? ¿O tendría que comprar un arma? ¿Quizá una pistola? No tenía suficiente dinero. Todo había sido muy precipitado, pero ya estaba allí y no podía echar marcha atrás, así que partí hacia la montaña, donde trabajaba la mayoría de la población.&lt;br /&gt;En poco más de un cuarto de hora ya me había adentrado por completo en el bosque. Estaba rodeado de altos y verdes abetos cuando divisé a lo lejos una fábrica azul celeste. Cuando llegué piqué a la puerta de entrada, pero nadie me respondió, quizá fuera por el ruido de las máquinas que ya se oían bastante desde fuera. Vi la puerta abierta, así que entré y esto hizo que un timbre especialmente ruidoso sonara un par de veces. Al poco rato un hombre de mediana edad bajó por unas escaleras y vino a atenderme.&lt;br /&gt;-         Muy buenas señor…&lt;br /&gt;-         Lekker, Vince Lekker – le ayudé.&lt;br /&gt;-         ¿En qué puedo ayudarle? – dijo con su terrible acento texano.&lt;br /&gt;-         Hola. Mire, buscó a un tal Carlsile.&lt;br /&gt;-         ¿Carlsile? Sí. Está aquí. ¡Carlsile! – gruñó mirando por donde había venido.&lt;br /&gt;Se me cortó la respiración de golpe ¿Ya estaba? ¿Ya lo había encontrado? ¿Tan fácil? ¿Tan rápido? Por las mismas escaleras por las que él bajó, bajaba un hombre de unos 25 años aproximadamente, baja estatura, muy moreno y de aspecto bastante desagradable. Se acercó hacia mí con la mirada tímida hasta que el hombre que me atendió le chilló:&lt;br /&gt;-         ¡Oye, tú, Carlisle! ¡Te buscán!&lt;br /&gt;-         ¿A mí? ¿Por qué? – dijo cuando ya estaba con nosotros.&lt;br /&gt;-         No lo sé. Pregúntaselo a él – le contestó mientras se marchaba.&lt;br /&gt;-         Tú… tú… ¿Eres Carlisle? – me temblaba todo el cuerpo, había supuesto que aquello me costaría pero no tanto.&lt;br /&gt;-         Sí, ¿Qué quieres?&lt;br /&gt;-         Lo… lo siento… pero… – deslicé mi mano derecha hasta llegar a mi espalda y pude sentir como la mano me ardía, me ardía mucho, pero no me dolía, y sin saber muy bien como lo hice provoqué chispas eléctricas en mi mano y cuando estaba apuntó de utilizarlas… – ¿Seguro que te llamas Carlisle? ¿Carlisle Swan?&lt;br /&gt;-         ¿Carlisle Swan? No. Carlisle Fox – me corrigió.&lt;br /&gt;-         Joder, menos mal que me lo has dicho a tiempo – apagué aquellas chispas y con la misma mano le di una palmada en el hombro.&lt;br /&gt;-         ¿Menos mal por qué? – me preguntó ansioso.&lt;br /&gt;-         No, no, por nada. Bueno, siento haberte hecho perder el tiempo.&lt;br /&gt;-         No pasa nada, me sucede a menudo. Al Carlisle que buscas suele estar más adentro del bosque.&lt;br /&gt;-         ¿A si? Muchas gracias. Adiós – me despedí mientras salía de allí y me preguntaba cuantos Carlisle podían haber en todo el estado de Texas.&lt;br /&gt;Tal y como me dijo me adentré más en el bosque y cuando llevaba un buen rato caminando…&lt;br /&gt;¡“Prrooooooooooooooooommmm”!&lt;br /&gt;Por puro instinto me agaché. Mire hacia todos los lados pero no conseguí saber de donde provenía semejante estruendo. Incrédulo, a mi izquierda divisé a lo lejos como un árbol caía… ¡no! ¡Dos, tres, cuatro…! Perdí la cuenta. Me dirigí corriendo hacia allí y pude ver a un hombre ¿Sería él Carlisle Swan? Cuando llegué vi como partía árboles a distancia, no utilizaba ningún utensilio, los cortaba con las manos, como si lanzara viento que los partiera. Él se percató de mi presencia y se volvió. "No puede ser" pensé. Aquel hombre era muy alto, fuerte, rubio, pálido y aquellos penetrantes ojos verdes lo delataron.&lt;br /&gt;-         ¡Hombre! ¡Tú por aquí! ¿Qué pasa, que al final has decidido tomar el café conmigo? – dijo con una escueta sonrisa.&lt;br /&gt;-         ¿Tú…? – no me lo acababa de creer ¡Era el tipo del avión!&lt;br /&gt;-         Si yo… – dijo dubitativo – ¿Qué casualidad verdad?&lt;br /&gt;-         ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;-         ¿Yo? Carlisle, Carlisle Swan ¿Y tú? – me preguntó con las cejas fruncidas.&lt;br /&gt;-         Yo Vince, Vince Lekker.&lt;br /&gt;Su cara denotaba sorpresa y agrado a la vez.&lt;br /&gt;-         Te estaba buscando – dijimos los dos a la vez mientras veía como le salían chispas eléctricas de las manos y a mí me ardían las mías.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-4127736129178322527?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/4127736129178322527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-3.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4127736129178322527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/4127736129178322527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-3.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 3'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-8157429468264003720</id><published>2009-05-17T07:13:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T07:14:38.425-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 2</title><content type='html'>&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince Lekker. New York. 2/11/2007. Viernes. 12:56 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta de mi piso, entré, y la cerré apresuradamente. Otro soplo de viento hizo que mirara hacia la derecha y en el comedor había un encapuchado. Permanecimos inmóviles durante algunos segundos esperando a ver que hacía el otro. En ese transcurso de tiempo pude distinguir algunas letras en rojo que estaban escritas en su chaqueta, parecía un nombre "¿Louis?" no estaba seguro.&lt;br /&gt;La puerta explotó y me lanzó varios metros hacia atrás a lo largo del pasillo. Desde el suelo alcé la cabeza y el encapuchado que había tenido en frente en las escaleras, aún seguía allí con brazo a media altura. A la vez que me incorporaba, y lo hacía sin ningún rasguño, el encapuchado se quitó la capucha y se acercó muy lentamente sin tocar los pies al suelo ¡Estaba volando! ¿Qué estaba sucediendo? ¡¿Estaba soñando?!&lt;br /&gt;-         ¿Por qué le enseñas tu rostro? – dijo el encapuchado que aún se encontraba en el comedor.&lt;br /&gt;-         ¡Porque quiero que me vea la cara! ¡Quiero que vea a la persona que lo va a matar!&lt;br /&gt;No lo podía ver con exactitud. Se encontraba ya dentro de mi piso, pero tenía que acercarse más, no estaba lo suficientemente cerca.&lt;br /&gt;-         ¡No! Déjamelo a mí. – Dijo una débil voz de mujer. La encapuchada bajaba las escaleras con la ayuda de la pared – ¿Supongo que estarás de acuerdo en que lo mate yo?&lt;br /&gt;-         Totalmente – dijo tras un momento de meditación.&lt;br /&gt;La encapuchada se aproximaba a mí quedamente dejando marcas de sangre en la pared que la ayudaba a avanzar. Levantó la otra. Una fuerza me inmovilizó. Era la misma que utilizó el primer encapuchado, pero esta era mucho más débil.&lt;br /&gt;-         ¿Qué queréis de mí? ¡Yo no he hecho nada! – dije mientras me intentaba mover.&lt;br /&gt;-         Aún no Vince, aún no. – Dijo el hombre que todavía levitaba y ahora con una amplia sonrisa.&lt;br /&gt;Sin saber como era posible, aquella sonrisa la veía cada vez más nítida hasta el punto de poder ver toda su cara. No lo conocía de nada. Tenía la cara llena de pequeñas cicatrices, casi desfigurada. Era blanco de piel, ojos verdosos y rubio.&lt;br /&gt;-         ¿Qué me ves? ¿Es qué ha venido alguien aquí antes que nosotros? – dijo mientras aquella sonrisa se transformaba en una rabiosa.&lt;br /&gt;¡Mierda! ¿Cómo lo sabía? ¿Qué debía de contestar? Si le decía que sí, seguro que me mataba, si le decía que no, no se lo creería, y si no le decía nada entonces…&lt;br /&gt;-         ¡Ha llegado antes que nosotros! – acertó el encapuchado del comedor aproximándose hacia al que volaba – ¡Rápido, mátalo ya! – le dijo a la mujer.&lt;br /&gt;¡De repente, junto a otra ráfaga de viento apareció delante de mí el encapuchado que después de destrozarme el comedor había desaparecido! Se volvió hacia mí. Le pude ver parte de la boca que no ocultaba la capucha. Parecía querer decir algo, pero lo que parecían lágrimas que caían por las mejillas se lo impedían. El teléfono sonó. Los otros 3 encapuchados y yo le prestamos atención. La fuerza que me inmovilizaba se esfumó y una voz interior muy grave que no era la mía me dijo:&lt;br /&gt;-         ¡Huye! Tú puedes. Ahora tú tienes el poder. Yo te lo he despertado. Sólo piensa en el lugar a donde quieres ir. Y recuerda… ¡Encuentra a Carlisle Swan y mátalo!&lt;br /&gt;Me fije en él. Quise hacer lo que acababa de decirme pero no podía. Los 3 encapuchados se volvieron hacia nosotros. Parecían enfadados.&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué Vince?! ¿¡Empiezas a comprender!? – dijo el que volaba.&lt;br /&gt;¿Cómo podía entender lo que estaba ocurriendo? En aquel momento solo pensaba en salir de allí tal y como me había dicho el encapuchado que parecía que estaba de mi parte.&lt;br /&gt;A los 2 hombres encapuchados que querían matarme les empezaron a salir chispas eléctricas azules en las puntas de los dedos. El que me protegía levantó los brazos hacía ellos de un golpe seco y lanzó unos rayos azules provocando que la chaqueta del que levitaba quedara carbonizada y el otro saliera despedido hacia la calle por una de las ventanas rotas. Obviamente no había visto nada parecido en mi vida. Aquellos rayos azules que habían iluminado todo el pasillo partían de sus manos, él los manejaba. Y a todo esto el teléfono no dejaba de sonar.&lt;br /&gt;El encapuchado dejó de levitar y colocó los pies al suelo, parecía muy cabreado. Puso los 2 brazos estirados horizontalmente y de repente los músculos de ambos crecieron y junto a ellos los del pecho y la espalda. Entre la cara desfigurada y ahora esto, parecía un monstruo, sino es que ya lo era antes. Corrió hacia nosotros y le propinó un golpe en la barriga y el segundo en la cara hacia arriba al encapuchado que estaba a mi lado. Lo catapultó partiendo todos los techos del piso hasta que lo perdí de vista.&lt;br /&gt;Recorrí con la mirada aquellos brazos enormes que tan cerca tenía.&lt;br /&gt;-     Ahora te toca a ti. – Le volvió a aparecer aquella sonrisa tan estúpida.&lt;br /&gt;Levantó el puño. Y lo primero que pensé porque ya me daba por muerto fue “Mary Lauper”. Me daba la sensación de que los encapuchados temblaban, también lo hacían los muebles y los jarrones de pasillo. ¡Lo hacia todo el piso! Cerré los ojos y… no me lo podía creer ¡Aparecí en casa de Mary! ¿Cómo lo hice? ¿Qué coño estaba pasando aquí? ¿Sólo tenía el poder de teletransportarme o tenía más? ¿Cuál era el límite? Y si lo había ¿Cuál era? Sin haberme percatado de su presencia, Mary me miraba atónita tirada en el suelo junto al teléfono.&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué haces aquí?! – me replicó. Nunca la había visto igual. Tenía los ojos llorosos y parecía que acababa de ver a un muerto resucitar –  ¡No deberías estar aquí!&lt;br /&gt;-         ¿Pero qué dices Mary? ¿Estás bien?&lt;br /&gt;-         ¡¿Qué si estoy bien?! ¿¡Tú te atreves a preguntarme si estoy bien!?&lt;br /&gt;No había duda. Aquella no era la Mary que el día anterior reía de mis estúpidas bromas y se sonrojaba cuando la besaba. Estaba muy alterada.&lt;br /&gt;-         Mary, por favor, tranquilízate.&lt;br /&gt;-         ¿¡Qué me tranquilice cabrón de mierda!? ¿A qué…&lt;br /&gt;No pudo decir más. Se quedó perpleja a ver otro hombre aparecer delante de ella. ¡Era el encapuchado que me quería matar! ¿Cómo sabía a donde había ido?&lt;br /&gt;-         No me ha sido muy difícil saber donde estabas, y como siempre fuiste a parar al peor sitio, amigo.  &lt;br /&gt;-         Déjanos en paz – miré a Mary – al menos a ella.&lt;br /&gt;-         A ella no pensaba hacerle daño, sólo quiero matarte a ti.&lt;br /&gt;Quería teletransportarme de nuevo, pero no podía abandonar a Mary con aquel monstruo. Levantó otra vez el mismo puño, todavía tenía aquellos brazos tan enormes, y esta vez me dio de pleno. Me golpeó en el pecho de arriba a bajo, pero no me dio lo suficientemente fuerte para que saliera despedido. Reboté en el suelo y allí me que tendido. Me dolía todo el cuerpo. Escupí sangre mientras no perdía de vista a Mary que me miraba aún con la misma mirada de incredulidad del principio. Intenté llegar a ella, a lo mejor podía teletransportarnos a los 2 si la tocaba. Pero fue inútil. Me atestó otro puñetazo en el pecho. Sentía tanto dolor que el tercero, el cuarto y el quinto golpe apenas los noté. Se me nublaba la vista entre los chillidos de Mary. Junto a ella, para que no se moviera, habían llegado ya los otros 2 encapuchados, la mujer ensangrentada y el que había salido despedido por la ventana. Por culpa del dolor no me había dado cuenta de cuanto tiempo llevaban allí.  &lt;br /&gt;-         ¡Vince! ¡No me dejes sola! ¡Por lo que más quiera Vince no me dejes! – me suplicó mientras derramaba incontables lágrimas que caían por su bello rostro.&lt;br /&gt;Levanté el brazo hacia ella, para que me tocara la mano. Pero no pude llegar. Y decidí hacer algo antes de perder la conciencia que durante mucho tiempo he estado atormentado por ello. Pensé en "Seattle".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-8157429468264003720?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/8157429468264003720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/8157429468264003720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/8157429468264003720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-2.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 2'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6927767297591757549.post-218045062817830476</id><published>2009-05-13T00:52:00.000-07:00</published><updated>2009-05-15T12:10:20.119-07:00</updated><title type='text'>¡Has sido despertado! Capítulo 1</title><content type='html'>&lt;strong&gt;1 &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vince Lekker. New York. 2/11/2007. Viernes. 12:37 horas&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me desperté a las 12:37 horas de un miércoles especialmente soleado, y aún así sin ánimo de hacer nada durante todo el día. Habían pasado 1 mes y 23 días desde que me echaron del trabajo, trabajo que desempeñaba con orgullo, repartidor de pizzas. Así que me encontraba en el paro con 26 años, en un piso de alquiler de apenas 40 m2 y a punto de dar todos los pocos ahorros que me quedaban al dueño, el Sr. Thompson, por el último mes de octubre. Por supuesto, no podía pedir dinero a mis padres, me prometí no hacerlo, además, en aquella época ellos vivían en Seattle.&lt;br /&gt;El motivo por el cual seguía viviendo allí era mi novia Mary Lauper. Tenía la misma edad que yo, estaba a punto de acabar la carrera de empresariales, era simpática, quizá demasiada extrovertida, pero lo que me volvía loco era el don que le había dado Dios para moverse en la cama. Lo hacía como ninguna otra y tenía un cuerpo despampanante: rubia, ojos azules y unas medidas que toda chica envidiaría. Por desgracia, últimamente la veía muy poco porque decía que le había surgido mucha faena en la universidad.&lt;br /&gt;Decidí dejar de pensar en ella y levantarme de la cama, vestirme, ir a la cocina y desayunar una taza de cereales con leche. Cuando mi mano derecha sujetaba la cuchara llena de cereales y la otra pasaba las páginas que me estaba releyendo del periódico del día anterior, una gélida ráfaga de viento, que lanzó el periódico por el aire y provocó que la taza volcara, hizo que mirara al frente ¡Un hombre completamente empapado apareció en mi cocina! No le podía ver el rostro porque la capucha de la chaqueta larga y negra que llevaba lo ocultaba. Aquella persona parecía herida, porque a simple vista se veían varias manchas de sangre por toda su vestimenta, pero a lo mejor la sangre no era suya, no había manera de saberlo.&lt;br /&gt;Tras varios segundos sin reaccionar por la conmoción de aquella situación, me levanté y cogí el primer cuchillo que vi. Se me acercó cojeando fuertemente, apenas apoyaba la pierna izquierda, pero aquello no pareció importarle. A la vez que él avanzaba yo retrocedía, hasta que llegué al pequeño comedor con un ojo puesto a la puerta que daba a las escaleras y estas a la calle.&lt;br /&gt;Nunca me había encontrado en una situación tan violenta, pero sabía que el cuchillo sería el último recurso, no podía matarlo así como así, es más, dudaba si sería capaz de hacerlo cuando llegara el momento.&lt;br /&gt;Nos separaban 3 metros cuando él movió el brazo derecho lentamente hacía arriba, como si me señalara, y una fuerza invisible me inmovilizó de cuello hacía a bajo. Hizo otro gesto con la misma mano y algo me obligó a ponerme de rodillas y dejar caer el cuchillo al suelo. Era una fuerza desconocida para mí. ¿Cómo es posible todo lo que me está ocurriendo? me pregunté. Tenía que buscar respuestas.&lt;br /&gt;- ¿Quién eres?&lt;br /&gt;Se puso la mano que le quedaba libre en la garganta:&lt;br /&gt;- Eso nunca debes saberlo Vince, excepto cuando llegué el momento – dijo con una voz exageradamente grave – no tenemos mucho tiempo.&lt;br /&gt;No daba crédito a lo que estaba escuchando ¿Cómo sabía mi nombre? ¿Y que era todo ese rollo de “eso no nunca debes saberlo” y “no tenemos mucho tiempo”?&lt;br /&gt;Caminando pesadamente se me aproximó hasta situarse en frente, aún tenía el brazo medio levantado, y colocó la palma de su mano encima de mi cabeza. Alcancé ver como pequeñas chispas eléctricas de un azulado celeste salían de sus dedos. Las pocas ventanas que tenía en el comedor, ya estuvieran abiertas o cerradas, reventaron hacia fuera y por ellas entró un viento furioso que lanzó por el aire todo lo que encontraba. De repente un dolor horrible se adueñó de mi cabeza, grité y grité cada vez más fuerte para que aquello que estaba experimentando cesara de una vez por todas, y así fue, no por mis gritos, sino por 5 palabras que pronunció medio chillando que me supieron a gloria divina:&lt;br /&gt;- ¡¡Vince Lekker, has sido despertado!!&lt;br /&gt;Inesperadamente el viento se esfumó. Un pequeño calambre me recorrió por toda la espalda de arriba a bajo hasta desaparecer, seguido de la fuerza que me mantenía inmóvil.&lt;br /&gt;- Ahora Vince – hizo una pequeña pausa que me pareció eterna – debes encontrar a Carlisle Swan y matarlo.&lt;br /&gt;- ¿Matar? ¿Por qué? ¿Quién es él?&lt;br /&gt;- No soy yo quien debe reescribir el destino del que nos apartamos.&lt;br /&gt;- ¿Destino? ¿Qué dices? – no me salía por la boca otra cosa que no fueran preguntas.&lt;br /&gt;De golpe se quedó totalmente inmóvil, se llevó una mano a la cabeza y al cabo de pocos segundos dijo con cierto nerviosismo:&lt;br /&gt;- Tienes que marcharte o te matarán. No tienes elección. En 27 segundos ya estarán aquí.&lt;br /&gt;- ¿Estará aquí quién? ¿Y porqué quieren matarme?&lt;br /&gt;- ¡Recuerda! ¡Es muy importante Vince! ¡Debes encontrar a Carlisle Swan y matarlo! ¡No te lo pienses 2 veces! El destino del nuevo mundo está en tus manos.&lt;br /&gt;Y en un abrir y cerrar de ojos el tipo desapareció.&lt;br /&gt;Me sentía muy raro, pero no como si estuviera enfermo o cansado, sino con la suficiente energía de poder hacerlo todo, como eufórico.&lt;br /&gt;¿Qué me había hecho? ¿Y porqué? Me mantuve unos pocos segundos aún de rodillas al suelo hasta que el timbre sonó ¡Claro era el Sr. Thompson en busca del dinero! No le podía dejar entrar, la habitación estaba totalmente destrozada, así que me puse a buscar el sobre con el dinero entre los escombros mientras el timbre no dejaba de sonar. Pero… ¿debía creerme toda aquella palabrería que me había soltado aquel tipo? sí. Él apareció de la nada, sin tocar ni un mueble los destrozó todos, no podía actuar como si nada hubiera pasado. Debía creerlo.&lt;br /&gt;- ¡Vince despierta! ¡Soy yo! – dijo la anciana voz de Thompson.&lt;br /&gt;- ¡Ya va, ya va Sr. Thompson!&lt;br /&gt;- Oye chaval, sino lo tienes dímelo y punto. No me hagas esperar aquí como un tonto.&lt;br /&gt;- ¡No! ¡No! Ya lo tengo – lo acababa de encontrar entre las sillas rotas – ya abro.&lt;br /&gt;Abrí la puerta y salí por ella rápidamente antes de que le diera tiempo a entrar. Era un anciano de 70 años, bajo, calvo y con la típica barriga regordeta. Solía ir siempre muy bien vestido desde que murió su mujer pocos meses atrás. Aquella mañana llevaba puesto un elegante frac, seguramente para sorprender a la mujer del quinto. Tenían la misma edad y también era viuda, pero no estaba interesada en un enano presumido.&lt;br /&gt;- Aquí lo tiene Sr. Thompson. – le dije sin poder aguantar la risa.&lt;br /&gt;- ¿De que te ríes tú mierdecilla? – dijo mientras contaba el dinero.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? – le había entendido perfectamente, pero tenía que tragar todo lo que me digiera porque el precio del alquiler estaba realmente bien y tenía mucha paciencia conmigo.&lt;br /&gt;- Nada chaval, nada – dijo al ver que el dinero estaba justo – ¡A si! Se me olvidaba. La vecina de a bajo, Christine, se ha quejado de que hace poco has armado un jaleo increíble. Quiere que te recuerde que su marido, Richard, está muy enfermo y que por favor no lo molestes más.&lt;br /&gt;¡Era verdad! Por un momento había olvidado de que debía de marcharme de inmediato.&lt;br /&gt;- Si es que me he tropezado con la silla y… bueno debo irme a… ¡trabajar! Si eso es, a trabajar.&lt;br /&gt;- ¿Con la silla? – no las tenía todas conmigo, el Sr. Thompson era una persona muy curiosa que no tenía nada que hacer durante todo el día - ¿Te crees que soy gilipollas o qué chaval?&lt;br /&gt;- ¿Eh? No, no, tranquilo, aquí no ha pasado nada – dije a la vez que miraba y señalaba a mi puerta – no quiero que piense que…&lt;br /&gt;Noté un soplo de viento helado que me levantó el pelo e hizo que me diera media vuelta, y lo primero que vi fue al Sr. Thompson caer al suelo. Su cabeza rodaba escaleras a bajo mientras el cuerpo yacía delante de mí y la sangre espesa salía escupida por su cuello. Levanté la vista ¡Habían 3 encapuchados con la misma chaqueta que el que vino a visitarme! Todos ellos también mojados de arriba a bajo. Uno estaba en frente con la mano derecha levantada a media altura, otro se encontraba escalones a bajo con la cabeza del Sr. Thompson entre sus pies y el tercero permanecía unos escalones más arriba apoyado con una mano ensangrentada en la pared.&lt;br /&gt;Debía huir tan rápido como pudiese.&lt;br /&gt;- No puedes huir Vince – adivinó mis intenciones el encapuchado de a bajo – date ya por muerto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6927767297591757549-218045062817830476?l=ludo89.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ludo89.blogspot.com/feeds/218045062817830476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/218045062817830476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6927767297591757549/posts/default/218045062817830476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ludo89.blogspot.com/2009/05/has-sido-despertado-capitulo-1.html' title='¡Has sido despertado! Capítulo 1'/><author><name>Ludo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08784601893923112867</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
